Niños y niñas celebraron su día en Giacomin en Los Yoses, con la cuentacuentos, escritora y educadora Alba C. Molina.
Este 9 de septiembre, Día de la Niñez en Costa Rica, la chocolatería Giacomin en Los Yoses se llenó de niños y niñas de todas las edades para disfrutar de una tarde llena de magia y aventuras.
La encargada de amenizar la celebración fue la cuentacuentos, escritora y educadora Alba C. Molina, quien presentó su libro Los Policuánticos, una historia de ciencia ficción que narra las aventuras de un grupo de niños y niñas de otra galaxia que llegan a la Tierra en busca de ayuda.
Molina contó la historia con su guitarra y voz, transportando a los pequeños oyentes a un mundo de planetas lejanos, naves espaciales y seres de otros mundos. Los niños y niñas escucharon con atención y se emocionaron con las aventuras de los Policuánticos.

Al finalizar la lectura, Molina invitó a los niños y niñas a cantar las canciones del libro, que se pueden escuchar por medio de códigos QR. Los pequeños cantaron y bailaron al ritmo de las melodías, que los llevaron a un mundo de fantasía y diversión.
Para celebrar el Día de la Niñez, Giacomin ofreció un menú especial para los pequeños invitados. Los niños y niñas pudieron disfrutar de platos fuertes, bebidas naturales y gaseosas, bocadillos y, por supuesto, ¡queques, suspiros, galletas y chocolates!
Fue una tarde inolvidable para los niños y niñas, que pudieron disfrutar de una celebración llena de magia y aventuras.
¿Qué hizo de esta celebración algo especial?
- La participación de Alba C. Molina, una cuentacuentos reconocida por su talento y carisma. Molina supo cautivar a los niños y niñas con su voz y su guitarra, transportándolos a un mundo de fantasía y aventuras.
- La historia de Los Policuánticos, una historia de ciencia ficción que combina elementos de humor, aventura y fantasía. Los niños y niñas se identificaron con los personajes de la historia y se emocionaron con sus aventuras.
- El menú especial para los niños y niñas, que incluyó platos fuertes, bebidas naturales y gaseosas, bocadillos y dulces. Los pequeños invitados pudieron disfrutar de una tarde llena de sabores y diversión.
Esta actividad nos enseñó cómo el poder de la imaginación y la fantasía puede ayudar a los niños y niñas a desarrollar su creatividad y su espíritu aventurero.





