En Costa Rica, las empresas familiares representan una columna vertebral de la economía, con el 90% de las Pymes siendo de este tipo. Sin embargo, un dato alarmante destaca: el 70% de estas empresas no logran pasar a la segunda generación, una tendencia que se repite a nivel global.
A pesar de estos desafíos, con la asesoría adecuada, estos negocios tienen la oportunidad de asegurar su éxito y continuidad a largo plazo.
Las empresas familiares generan el 70% de los empleos a nivel mundial y, aunque menos del 10% logran superar la tercera generación, su impacto es innegable. Entre los desafíos más comunes que enfrentan se encuentran la transición generacional, la falta de estructura organizacional y la tensión inherente entre las necesidades familiares y empresariales.
El Contexto en Costa Rica
En Costa Rica, las Pymes familiares son responsables del 70% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y generan el 75% del empleo local, según datos de la Cámara de Comercio de Costa Rica (CCCR) del 2022. A pesar de su relevancia, estas empresas deben enfrentar una serie de obstáculos si desean perdurar y prosperar.
“En SaviaStudio entendemos que cada empresa familiar es única, por eso, ofrecemos un acompañamiento cercano y personalizado para ayudarles a mantener el sueño y esfuerzo de todas las generaciones”, explicó Viviana Boza, socia directora de SaviaStudio y especialista en empresas familiares.
Áreas Clave de Asesoría para la Perpetuidad
SaviaStudio se especializa en diversas áreas críticas para la sustentabilidad de las empresas familiares, entre ellas:
• Fortalecimiento de la estructura de gobernanza: Implementar una gobernanza sólida es fundamental para equilibrar las decisiones empresariales y las dinámicas familiares.
• Desarrollo de liderazgo en las nuevas generaciones: Formar a los líderes del mañana es clave para la continuidad del negocio.
• Optimización de prácticas de gestión: Mejorar la eficiencia operativa es vital para mantenerse competitivo.
• Creación de protocolos para la gestión familiar: Establecer reglas claras ayuda a evitar conflictos y facilita la convivencia entre la familia y la empresa.
• Desarrollo del plan de sucesión: Planificar la sucesión asegura una transición fluida y evita interrupciones en el liderazgo.
• Fortalecimiento de la comunicación estratégica: Mantener una comunicación abierta y efectiva es esencial para resolver conflictos y tomar decisiones conjuntas.
Viviana Boza destacó la importancia de entender que los procesos de transición generacional requieren tiempo, cuidado especial y la participación activa de todas las partes involucradas. Este proceso no solo asegura la continuidad del negocio, sino que también fortalece el diálogo y la capacidad de generar acuerdos dentro de la organización.
Las empresas familiares en Costa Rica enfrentan grandes retos, pero con la asesoría correcta y un enfoque en la estructuración y planificación, tienen el potencial de superar las estadísticas y perdurar a través de las generaciones, contribuyendo al desarrollo económico del país.
