Seis jóvenes costarricenses destacaron en la 65ta Olimpiada Internacional de Matemática, celebrada del 11 al 22 de julio de 2024 en Bath, Reino Unido. La delegación estuvo conformada por Beatriz Sancho Chaves, Carlos Felipe Shum Apuy, Gabriel Najmias Lang, Juan Pablo Hernández Abarca, Luiscarlos Hernández y Sebastián Aguilar Pineda Arce. Los estudiantes Carlos Shum y Sebastián Aguilar se llevaron medalla de bronce, mientras que Beatriz Sancho, Gabriel Najmias y Luiscarlos Hernández obtuvieron menciones honoríficas.

La Olimpiada Internacional de Matemática es una de las competencias científicas más prestigiosas del mundo, celebrándose anualmente desde 1959. En la edición de 2024, participaron más de 108 países y 609 estudiantes. Costa Rica fue representada por un equipo seleccionado a través del proyecto Olimpiadas Costarricenses de Matemática, en el que colaboran las cinco universidades estatales, el Ministerio de Educación Pública y el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones.
Beatriz Sancho, estudiante del Colegio Saint Francis, es una destacada competidora en olimpiadas matemáticas desde los 9 años, cuando comenzó su entrenamiento en las Olimpiadas Colibrí, dirigidas a estudiantes de primaria. A lo largo de su carrera, Beatriz ha formado parte de competiciones nacionales e internacionales, destacándose en la Olimpiada Panamericana Femenil de Matemáticas, un evento diseñado para aumentar la representación femenina en las áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).

“Tener la oportunidad de participar dos veces en la Olimpiada Panamericana Femenil fue una de las mejores herramientas de preparación. Fueron procesos en los que aprendí las bases necesarias, así como diferentes formas de pensar en los problemas y de desarrollar estrategias nuevas. La experiencia de la Olimpiada me ayudó a comprender mejor cómo son estas competencias internacionales, lo que me hizo sentir más segura cuando fui a la Olimpiada Internacional de Matemática”, afirmó Beatriz Sancho.
Actualmente, Beatriz cursa su último año de colegio y se prepara para las pruebas de admisión a las universidades estatales, sin dejar de lado su pasión por las matemáticas, ya que planea continuar participando en competencias y contribuir al entrenamiento de más niñas interesadas en este campo.
