Una receta clásica con historia y sabor en cada bocado
Descubre la magia del rigatoni con esta receta italiana de pasta al dente, salsa de tomate y quesos irresistibles.
El Rigatoni: Una Forma con Historia
La pasta ha sido parte de la cultura italiana durante siglos, con cada región creando formas y combinaciones únicas. Entre estas, el rigatoni destaca por su forma cilíndrica y estrías en la superficie, que ayudan a captar y sostener las salsas, permitiendo que cada bocado esté impregnado de sabor. Originaria de Roma, esta pasta es ideal para recetas con salsas espesas que se adhieren a su estructura.

Ingredientes
- 200 gramos de pasta Divela tipo rigatoni.
- 1 frasco de pasta de tomate y albahaca Filippo Berio.
- Tomate seco D’Amico, cortado en trocitos.
- Queso provolone dolce en cubos.
- Queso parmesano en lonjas finas.
- Aceite de oliva Filippo Berio.
- Sal, al gusto.
Preparación
- Cocinar la Pasta: Hierve agua con sal y cocina los rigatoni alrededor de 10 minutos hasta que estén «al dente», o en su punto ideal, donde mantienen una ligera firmeza al morderlos.
- Preparar la Salsa: En un sartén, calienta un chorrito de aceite de oliva y saltea los tomates secos cortados en trocitos. Agrega la pasta de tomate y mezcla bien para integrar los sabores.
- Integración y Toque Final: Escurre la pasta y mézclala ligeramente con la salsa en el sartén. Sirve en un plato y corona con cubos de queso provolone dolce y lonjas de parmesano, que se fundirán ligeramente con el calor de la pasta, aportando una textura cremosa y un toque salado.

Rigatoni: Versatilidad y Tradición
El rigatoni, gracias a su forma y textura, se presta para platos tanto sencillos como complejos, adaptándose a la perfección con ingredientes como los quesos italianos provolone y parmesano. Este tipo de pasta es común en platillos tradicionales romanos, pero su popularidad ha crecido mundialmente, transformándose en el aliado ideal para quienes buscan platos con cuerpo y sabor auténtico.
