Los almohadones son el toque perfecto para crear ambientes únicos y llenos de personalidad.
Los almohadones son mucho más que un accesorio funcional; son aliados clave para agregar calidez, color y textura a cualquier espacio.

Con una selección adecuada y un poco de creatividad, puedes transformar la sala, el dormitorio o incluso una terraza. Aquí te damos los mejores consejos para sacarles el máximo provecho.
Acá les damos unos cuantos tips patrocinados por Cemaco:
1. Juega con tamaños y formas
No te limites a los típicos cojines cuadrados. Combina diferentes tamaños y formas, como:
• Cuadrados grandes: Ideales para respaldos en sofás o camas.
• Rectangulares: Perfectos para soporte lumbar o como elemento decorativo adicional.
• Redondos o con formas originales: Añaden un toque inesperado y moderno.
Tip: Crea capas utilizando almohadones de distintos tamaños, colocando los más grandes detrás y los pequeños al frente.
2. Experimenta con colores y patrones
Los almohadones son una forma sencilla y económica de agregar color y patrones a un espacio.
• Colores neutros: Funcionan como base y aportan elegancia.
• Colores vivos: Añaden energía y pueden ser el punto focal.
• Patrones geométricos o florales: Dan dinamismo al ambiente, pero deben equilibrarse con tonos sólidos.
Tip: Sigue la regla del 60-30-10: 60% colores neutros, 30% tonos complementarios y 10% acentos llamativos.
3. Juega con texturas
Incorpora cojines de diferentes materiales para añadir profundidad:
• Lana o tejidos gruesos: Perfectos para un ambiente cálido en invierno.
• Lino o algodón: Ideales para frescura en climas cálidos.
• Terciopelo o seda: Para un toque de lujo.
Tip: Mezcla texturas suaves con otras más rugosas para crear contraste visual y táctil.
4. Rotación por temporadas
Renueva tu espacio adaptando los almohadones según la época del año:
- En primavera/verano, usa colores claros y estampados florales.
- En otoño/invierno, opta por tonos cálidos como terracota, mostaza o gris oscuro.
Tip: Compra fundas intercambiables para cambiar el look sin necesidad de invertir en nuevos almohadones.
5. El número ideal de almohadones
Evita recargar el espacio. Usa un número impar en sofás pequeños (3 o 5) y números pares en camas grandes (6 u 8).
6. No olvides la funcionalidad
Además de ser decorativos, los almohadones deben ser cómodos. Busca rellenos de buena calidad que mantengan su forma con el tiempo.
Un ambiente bien decorado con almohadones no solo luce acogedor, sino que también refleja tu estilo personal. Atrévete a experimentar con combinaciones, colores y texturas para darle vida a tu espacio y convertirlo en un refugio de confort y buen gusto.
