Las empresas líderes en sostenibilidad reportan un aumento de más de US$200 millones en beneficios anuales gracias a la descarbonización, pero pocos logran cumplir con sus objetivos de emisiones.
En un contexto global cada vez más preocupado por el cambio climático, un reciente estudio de Boston Consulting Group (BCG) y CO2 AI muestra que las empresas están avanzando de manera lenta en sus esfuerzos por reducir las emisiones de carbono, a pesar de la creciente urgencia y la crisis climática. En su cuarta edición, la Encuesta sobre Emisiones de Carbono revela que, de las casi 2.000 empresas analizadas, solo el 11% ha logrado reducir sus emisiones en línea con los objetivos establecidos, un indicativo de los retos a los que se enfrentan las organizaciones para adaptarse a los compromisos ambientales.
El estudio subraya que solo el 9% de las empresas proporciona un informe integral sobre sus emisiones, abarcando los tres alcances de carbono: Alcance 1 (emisiones directas), Alcance 2 (emisiones indirectas relacionadas con la energía comprada) y Alcance 3 (emisiones indirectas en toda la cadena de valor). A pesar de las metas globales de sostenibilidad, solo el 16% de las compañías tiene objetivos definidos para estos tres alcances, lo que destaca la necesidad de un mayor compromiso empresarial en cuanto a la reducción de huella de carbono.
Beneficios de la descarbonización
A pesar de estas dificultades, el informe también revela que un 25% de las empresas encuestadas han logrado beneficios significativos por su compromiso con la descarbonización. Estas compañías reportan beneficios netos anuales promedio de US$200 millones, lo que equivale a más del 7% de sus ingresos anuales. Estos beneficios se deben, en gran parte, a la reducción de costos operativos por mejoras en eficiencia energética, menor generación de residuos y un mayor uso de energías renovables.
Las empresas que han implementado soluciones avanzadas, como la inteligencia artificial (IA), han sido las que más han logrado capitalizar estos beneficios. Según el estudio, aquellas organizaciones que utilizan IA para gestionar sus emisiones tienen 4,5 veces más probabilidades de obtener resultados positivos en sus iniciativas de sostenibilidad.
La IA como aliada estratégica
«La inteligencia artificial tiene el potencial de ser una poderosa aliada en la lucha contra el cambio climático, facilitando que las empresas no solo reduzcan sus emisiones, sino también capturen un valor significativo», señala Ángel Martínez, Managing Director & Partner de BCG.
De acuerdo con Martínez, la IA permite a las empresas optimizar procesos, prever la demanda energética, y maximizar el uso de fuentes de energía limpias. Este enfoque tecnológico no solo mejora el desempeño ambiental, sino también las finanzas corporativas, dado que reduce costos a largo plazo.
Oportunidades en América Latina
El estudio también resalta que América Latina tiene un potencial enorme en términos de creación de empleos vinculados a la transición hacia una economía más sostenible. Según el informe del Programa de Financiamiento Climático de CCAP y DecarBOOST, la región podría generar hasta 15 millones de nuevos empleos relacionados con la descarbonización y la transición energética en los próximos años.
Un futuro más rentable y sostenible
La descarbonización no solo representa un desafío, sino una oportunidad estratégica para las empresas. «No podemos subestimar el impacto de la descarbonización en el futuro empresarial; cada paso hacia la reducción de emisiones es también un paso hacia un futuro más rentable y sostenible», concluye Ángel Martínez.
Las empresas que logren avanzar en sus compromisos de descarbonización no solo estarán contribuyendo a mitigar el cambio climático, sino también asegurando una ventaja competitiva en el futuro cercano. Sin embargo, el camino hacia una economía sostenible y baja en carbono será arduo, y se necesitará un esfuerzo conjunto, más allá de los límites de las organizaciones individuales.
