Falta de información y hábitos financieros poco saludables están llevando a los ticos a un preocupante sobreendeudamiento, advierte la cooperativa
El sobreendeudamiento se ha convertido en una amenaza silenciosa para miles de familias costarricenses. La falta de información financiera y una serie de decisiones impulsivas están empujando a muchos hogares al límite. Ante esta situación, Coopecaja lanza una advertencia clara: es hora de detenerse, reflexionar y actuar.
Según datos del INEC, un preocupante 25% de los hogares del país se endeudan para pagar otras deudas, mientras que otros lo hacen para adquirir bienes duraderos (12,4%), remodelar su hogar (19,4%) o comprar vehículos (11,4%). Estos números reflejan un patrón alarmante de consumo basado más en la necesidad inmediata que en la sostenibilidad financiera.
“Una gran parte del endeudamiento nace no solo de la necesidad, sino también de la falta de información y hábitos poco saludables en la administración del dinero”, asegura Sujeyny Gamboa, encargada de Relaciones Corporativas de Coopecaja.
La institución financiera ha identificado ocho señales de alerta que podrían indicar un riesgo creciente de sobreendeudamiento:
1. Desconocimiento sobre tarjetas de crédito
Usar la tarjeta sin comprender su funcionamiento —especialmente fechas de corte, pago e intereses— puede llevar a pagar mucho más de lo previsto. El pago mínimo no reduce la deuda, solo cubre gastos administrativos.
2. Compras por impulso o como escape emocional
Las emociones no deben guiar nuestras decisiones de compra. Comer fuera constantemente o comprar cosas innecesarias como forma de recompensa impacta el presupuesto mensual.
3. Seguir estándares de consumo ajenos
Adquirir bienes solo para no sentirse “menos” frente a otros genera un círculo vicioso de inconformidad y estrés financiero. La clave está en definir nuestras propias metas de bienestar.
4. Dificultad para decir “no” a compromisos costosos
A menudo aceptamos invitaciones o compromisos sociales que no podemos pagar, por miedo a decepcionar o quedar mal. Saber poner límites también es una decisión financiera inteligente.
5. No contar con un fondo de emergencia
Imprevistos como enfermedades o daños en el hogar pueden convertirse en una crisis financiera si no se tiene un respaldo económico que permita afrontarlos sin recurrir a préstamos o empeños.
6. Relacionar gasto con merecimiento
Comprar algo cada vez que se tiene un mal día puede parecer inofensivo, pero es un patrón que afecta la estabilidad emocional y financiera. Existen alternativas gratuitas y efectivas para el autocuidado.
7. Acudir a préstamos informales o con tasas altas
Optar por créditos no regulados o empeños con intereses abusivos puede resultar en una espiral de deuda casi imposible de romper.
8. Usar crédito para sobrevivir mes a mes
Cuando el crédito deja de ser una herramienta y se convierte en un salvavidas mensual, es señal de que las finanzas personales están desbalanceadas y requieren atención urgente.
“Los malos hábitos pueden parecer inofensivos en el día a día, pero con el tiempo generan un efecto acumulativo devastador para las finanzas personales”, subrayó Gamboa.
En respuesta, Coopecaja ofrece asesoría personalizada gratuita y programas de educación financiera para apoyar a las personas a salir del ciclo de endeudamiento, reorganizar sus finanzas y tomar decisiones más conscientes.
Para conocer más sobre estas capacitaciones y beneficios, puede visitar:
👉 https://campusvirtualcoopecaja.com/web/
👉 www.coopecaja.fi.cr

Acerca de Cooopecaja
Coopecaja, fundada el 28 de mayo de 1971, es una cooperativa de ahorro y crédito costarricense que nació para brindar protección económica y social a los trabajadores de la Caja Costarricense de Seguro Social. Sus fines principales incluyen ofrecer una amplia gama de servicios financieros, como ahorros, créditos y tarjetas, a sus asociados, así como proveer bienestar social mediante programas de ayuda económica, educación y actividades recreativas. La cooperativa se distingue por su modelo cooperativo, donde los asociados son dueños y participan en la toma de decisiones, beneficiándose de los excedentes generados.
