Expertos de la Universidad Americana proponen una guía para que las vacaciones escolares se conviertan en una valiosa oportunidad de aprendizaje, conexión y bienestar emocional
El inicio de las vacaciones escolares de medio período representa una bienvenida pausa en la rutina académica, pero también plantea un desafío para muchas familias: ¿cómo gestionar el tiempo libre de los niños y jóvenes de manera que sea a la vez divertido, enriquecedor y equilibrado, especialmente cuando los adultos continúan con sus jornadas laborales?
Para responder a esta pregunta, el Observatorio de la Educación de la Universidad Americana (UAM) ha presentado una serie de recomendaciones prácticas, diseñadas para ayudar a los padres y encargados a transformar este período en una etapa de crecimiento significativo. La filosofía central es que las vacaciones no deben ser interpretadas como una pausa total en la formación, sino como una oportunidad para reforzar habilidades clave como la autorregulación, la autonomía y la creatividad.



El Equilibrio entre la Rutina Estructurada y la Libertad
Uno de los pilares fundamentales para un período vacacional exitoso es el establecimiento de una rutina estructurada, pero flexible. Contar con un cronograma diario o semanal ayuda a reducir la ansiedad en los menores y les proporciona seguridad emocional. Actividades simples como tender la cama, ordenar su habitación o cuidar de las plantas, según postulan las teorías del desarrollo cognitivo de Jean Piaget, les permiten comprender la importancia del orden y la responsabilidad.
Dentro de esta estructura, un punto crítico es el control del tiempo frente a las pantallas. El uso excesivo de celulares, tabletas o consolas puede provocar sobreestimulación, trastornos del sueño e irritabilidad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no exceder las dos horas diarias y priorizar siempre los contenidos educativos, evitando el uso de pantallas justo antes de dormir.



Fomentando la Autonomía y la Creatividad en Casa
Las vacaciones son el momento ideal para fomentar la autonomía de los niños y jóvenes. Asignarles responsabilidades sencillas, como escoger su propia ropa o ayudar en la preparación de las comidas, no solo les enseña habilidades para la vida cotidiana, sino que también mejora su autoestima y su capacidad para tomar decisiones. Estudios recientes destacan que estas dinámicas fortalecen el vínculo afectivo entre niños y adultos.
Asimismo, es crucial promover espacios para la creatividad y la imaginación. Actividades como pintar, hacer manualidades, escribir un diario o crear juegos de roles son herramientas poderosas que ayudan a los niños a procesar sus emociones y a ampliar su perspectiva del mundo. Para el psicólogo Lev Vygotsky, la creatividad es uno de los componentes más importantes del desarrollo infantil.


Conexiones que Enriquecen: La Lectura y la Comunidad
Involucrar a los menores en actividades comunitarias, como talleres municipales, proyectos religiosos o voluntariados, es una excelente manera de enseñarles valores como la empatía, la cooperación y la solidaridad. Muchas de estas iniciativas se ofrecen de forma gratuita en los barrios y comunidades del país.
Por otro lado, la lectura diaria es una de las prácticas más enriquecedoras. Para fomentar este hábito, la directora de la Escuela de Educación de la UAM, Karla Calvo, sugiere dejar que los menores elijan libros según sus propios intereses, sin imposiciones. Leer entre 5 y 10 páginas al día y conversar en familia sobre las historias puede resultar en un buen ejercicio mental y social.
“El hábito lector no solo mejora el rendimiento académico, también estrecha los vínculos afectivos”
señaló Karla Calvo
directora de la Escuela de Educación de la UAM
Como concluye el informe del Observatorio de la UAM, es esencial que los adultos asuman un rol de guía activa durante este período. “Las vacaciones no tienen por qué ser sinónimo de desorden o aburrimiento. Con una buena guía desde el hogar, pueden convertirse en una etapa de crecimiento, conexión y aprendizaje significativo”.
Acerda de

La Universidad Americana (UAM) es una institución de educación superior privada en Costa Rica, con más de 25 años de trayectoria y sedes en San José, Heredia y Cartago. Ofrece una amplia variedad de carreras de grado, posgrados, cursos técnicos y cursos libres en diversas áreas como Ciencias Empresariales, Ingenierías y Ciencias de la Educación, muchas de ellas acreditadas por SINAES. La UAM se enfoca en brindar una educación de calidad con alta empleabilidad, buscando la excelencia académica y la formación integral de sus estudiantes, y ofreciendo diversas opciones de financiamiento.
