El aprendizaje de un nuevo idioma en la adultez fortalece la salud mental, la confianza y abre una ventana a nuevas experiencias culturales
La idea de que la capacidad de aprender se desvanece con los años es uno de los mitos más arraigados y, a la vez, más falsos de nuestra sociedad. El aprendizaje a lo largo de la vida es un derecho que tenemos todas las personas, sin importar la edad. Lejos de ser un simple pasatiempo, la adquisición de nuevos conocimientos, y en especial de un nuevo idioma, se ha consolidado como una de las herramientas más poderosas para potenciar un envejecimiento activo, saludable y pleno.
Un Gimnasio para la Mente
Aprender y perfeccionar un nuevo idioma requiere un ejercicio mental en el cual intervienen capacidades como la atención, la memoria y el razonamiento. Al ejercitar estas acciones, se fortalece y se cuida la salud mental. Es una forma de mantener la mente ágil, desafiada y en constante crecimiento, lo que contribuye a un mayor bienestar integral.
Rompiendo Barreras y Creando Conexiones
La Asociación Gerontológica Costarricense (AGECO) ofrece cursos de inglés y de francés diseñados específicamente para la población mayor. Estos espacios educativos brindan oportunidades de aprendizaje, de convivencia entre personas de edades similares y de desarrollo personal. La idea de que únicamente las personas jóvenes pueden aprender una nueva lengua queda atrás al escuchar los testimonios de quienes participan en estos cursos, quienes recalcan los beneficios percibidos.
Entre ellos, destacan el lograr establecer comunicación en viajes, con familiares y con personas extranjeras en el país. Esta nueva habilidad se traduce en una mayor satisfacción personal y una mejora notable en la autoestima y la confianza.
Una Ventana a Nuevas Culturas
El aprendizaje de otros idiomas es también una fuente de nuevas experiencias culturales. Su práctica permite el desarrollo de actividades como la lectura, la visualización de películas y la revisión de noticias internacionales en su idioma original, generando pasatiempos y un disfrute enriquecedor de contextos multiculturales.
Estos programas educativos permiten a las personas adquirir conocimientos, potenciar sus habilidades y destrezas, y contar con valiosos espacios de socialización. En definitiva, son elementos que potencian un envejecimiento activo y demuestran que nunca es tarde para abrir la mente a un nuevo mundo de posibilidades.
Colaboración de:

Ana Matilde Ordeñana Iraheta, Coordinadora del
Instituto Gerontológico de Formación de la
Asociación Gerontológica Costarricense, (AGECO).
Acerca de

Fundada en 1980, es una organización no gubernamental (ONG) sin fines de lucro que desarrolla programas sociales y servicios para las personas mayores y sensibiliza acerca de la vejez y el envejecimiento mediante acciones propias y en coordinación con otras organizaciones y comunidades. AGECO impulsa acciones en diversos ejes fundamentales: salud, seguridad, educación, participación social y derechos humanos. Desarrolla talleres, capacitaciones, asesoría legal, materiales educativos, voluntariado, actividad física, encuentros culturales, literarios, teatrales, musicales y actividades para la convivencia social que propician espacios de diálogo, incidencia política, promoción de calidad de vida y bienestar y conciencia social. AGECO promueve una vejez con dignidad, el envejecimiento activo y con calidad de vida; y la defensa de los derechos humanos de las personas mayores. Sitio Web: www.ageco.org
