Compañía regresa al mercado panameño con un modelo de negocio que combina la calidad genética avícola con la misión social
En el mundo de los negocios, la rentabilidad y la misión social rara vez se encuentran. Sin embargo, Granja Roblealto ha construido un modelo que demuestra que un negocio puede ser un pilar para una causa social, transformando cada venta en una inversión en el futuro de los niños. Tras once años de ausencia, la compañía ha anunciado la reanudación de sus exportaciones a Panamá, un mercado estratégico que no solo representa una oportunidad de crecimiento, sino también una forma de financiar los programas sociales de la Asociación Roblealto Pro Bienestar del Niño. Con cada producto avícola que cruza la frontera, se fortalece el compromiso de la empresa con el bienestar infantil en Costa Rica.
El retorno a Panamá no es casualidad; responde a un análisis de mercado que identificó una oportunidad en la genética de postura, particularmente en la línea de postura blanca Dekalb White, que tiene una presencia mínima en el país vecino. A esta línea se sumarán la Isa Brown y el pollito rústico Sasso. El objetivo de la empresa es ambicioso: alcanzar una participación de mercado del 8% en el primer año y un 20% en el tercero. Para lograrlo, Granja Roblealto compite con un diferencial claro: alta calidad genética, un soporte técnico especializado y seguridad en el abastecimiento. La inversión de más de $500,000 en tecnología y logística es una muestra de su compromiso con la excelencia.
La empresa opera bajo un concepto de valor que se centra en el servicio. A pesar de que sus costos de producción son más altos que los de sus competidores, el equipo de expertos de Granja Roblealto acompaña a sus clientes en cada paso para maximizar el potencial de sus productos, asegurando una logística impecable para que la entrega llegue en menos de 36 horas, manteniendo la calidad en todo el trayecto.



Un negocio que transforma vidas
El corazón de Granja Roblealto es su misión social. Los ingresos generados por la venta de sus productos son un pilar fundamental para la Asociación Roblealto Pro Bienestar del Niño, una organización con 93 años de historia dedicada a la atención de niños, niñas y adolescentes en condición de vulnerabilidad. La Asociación atiende diariamente a más de 900 personas, ofreciendo desde programas de residencia temporal y cuido diurno hasta una escuela acreditada y un complejo productivo de autogestión. Cada pollita o pollito que se vende contribuye, sin que el cliente lo sepa, a cambiar la vida de cientos de niños y jóvenes. La empresa enfrenta desafíos como las barreras logísticas y los riesgos sanitarios, pero su apuesta por la diversificación de mercados en Centroamérica y el crecimiento del consumo de proteína avícola en la región, le permiten proyectar que las exportaciones representen un 60% de sus ventas técnicas en el mediano plazo. En esencia, Granja Roblealto es un ejemplo de cómo un negocio puede ser una herramienta poderosa para el cambio social y un motor de desarrollo sostenible.
Acerca de

Con 93 años de trayectoria, la Asociación Roblealto Pro Bienestar del Niño se ha consolidado como una de las organizaciones cristianas de bien social más importantes del país, dedicada a brindar atención integral a niños, niñas, adolescentes y sus familias en condición de vulnerabilidad.
Desde su fundación en 1932, Roblealto ha ofrecido espacios seguros, afectivos y formativos, donde los menores no solo reciben educación, nutrición y apoyo psicológico, sino también acompañamiento espiritual y valores para la vida. Su modelo de intervención combina cuido diurno, atención residencial temporal y programas especializados para adolescentes, con el propósito de que cada persona menor de edad desarrolle su máximo potencial.
La organización atiende anualmente a más 900 personas niños, niñas y adolescentes y a sus familias al año y cuenta con 1 programa de residencia temporal, 4 programas de cuido diurno, 1 programa de atención la adolescente, una escuela propia acreditada por el MEP y un complejo productivo de autogestión que apoyan su sostenibilidad.
