El sector de la construcción enfrenta el desafío de evolucionar de un motor económico a un agente de cambio, impulsando la sostenibilidad y la innovación
Cada edificio que se alza, cada carretera que se traza, es un reflejo de nuestra sociedad. La historia de la humanidad se ha escrito en concreto y acero, pero hoy, esa historia nos exige un nuevo capítulo, uno donde el desarrollo no esté reñido con la sostenibilidad. La industria de la construcción, que a nivel global es responsable de más de un tercio de las emisiones de carbono, se encuentra en un punto de inflexión. No se trata de detener el desarrollo, sino de construir con propósito, de preguntarse si las estructuras que se edifican hoy serán un legado o una carga para las futuras generaciones.
El Barómetro Global de Construcción Sostenible 2025 revela datos contundentes: el sector consume el 50% de los recursos naturales y produce el 40% de los residuos sólidos. A pesar de que la mayoría de las empresas reconocen la urgencia de adoptar prácticas sostenibles, solo un tercio cuenta con planes medibles. Esta inercia es el verdadero problema, ya que seguimos construyendo con mentalidades y procesos de hace 30 años, en un mundo que ya no puede esperar. El Informe del Banco Mundial sobre las emisiones de carbono incorporado destaca que materiales como el cemento y el acero son responsables de casi el 14% de las emisiones industriales globales.
Construir de manera sostenible va más allá de poner paneles solares. Implica una transformación profunda en los cimientos mismos de la industria, desde los materiales y los procesos hasta las normativas y la mentalidad. Requiere una visión a largo plazo, una planificación integral y la valentía para salir de la zona de confort. Este cambio no es una tarea exclusiva de los desarrolladores; es un esfuerzo colectivo. Los gobiernos deben legislar con visión, la banca debe invertir en sostenibilidad, las universidades deben actualizar sus programas y los ciudadanos deben exigir espacios urbanos más humanos y verdes.
Sostenibilidad: El nuevo camino para un crecimiento inteligente
El cambio hacia la sostenibilidad no es una carga, es una oportunidad. Las empresas que lideren esta transformación podrán acceder a financiamiento verde, posicionarse en cadenas de valor internacionales, generar empleo más técnico y especializado, y demostrar un liderazgo regional. En Costa Rica, un país conocido por su compromiso ambiental, esta evolución es una obligación. Tenemos el conocimiento y las herramientas para dar este salto, solo falta la decisión.
Construir con propósito es entender que el impacto del sector va más allá de lo que se ve. Abarca lo que respiramos, lo que consumimos y el mundo que dejamos a quienes vendrán después. Lo que está en juego no es solo el futuro de una industria; es la salud de nuestras ciudades, la seguridad de nuestras comunidades y la esperanza de un país que quiere seguir creciendo sin destruir lo que lo hace único. No se trata de hacer menos, sino de hacer mejor.
Colaboración de

Randall Murillo, director ejecutivo de la Cámara Costarricense de la Construcción
Acerca de

La CCC es un referente de innovación que vela por los intereses del gremio, por la representatividad en el quehacer nacional, la actualización profesional, el desarrollo de las comunidades y representa a un sector que construye el futuro de Costa Rica. Desde sus inicios ha trabajado ininterrumpidamente en el desarrollo, fortalecimiento y calidad de la construcción en Costa Rica, buscando recursos y alternativas para ser más eficientes y competitivos. Como organización inclusiva impulsa importantes programas como: Programa Joven Empresario, Mujer Construye Costa Rica y Programa Pymes.
