Costa Rica recibió 29.1 millones de ciberataques en el primer semestre de 2025, con amenazas sofisticadas que operan a 36,000 intentos por segundo
Vivimos inmersos en un estilo de vida de conectividad extrema, impulsado por tecnologías transformadoras como el 5G y la computación en la nube. En Costa Rica, el alto número de suscripciones de internet fijo en los hogares (más de 1.1 millones) es una clara muestra de esta madurez digital. Sin embargo, esta transformación trae consigo un desafío ineludible: garantizar que los sistemas sean seguros, disponibles y resilientes.
El problema es de alto impacto. El Reporte Global de Amenazas 2025 de Fortinet reveló que Costa Rica recibió 29.1 millones de ciberataques durante el primer semestre del año. Estas amenazas son cada vez más sofisticadas, trabajando a un ritmo de 36,000 intentos por segundo.
En este panorama, la tecnología se posiciona como la columna vertebral de la seguridad, ya que permite no solo responder, sino anticipar incidentes.
La defensa en profundidad: del colaborador a la IA
La seguridad digital ha dejado de ser un valor agregado para convertirse en la base que sustenta la confianza. Proteger activos empresariales, datos personales y asegurar la identidad digital son acciones que construyen credibilidad en nuestras comunidades.
La estrategia efectiva contra este enemigo invisible es la «defensa en profundidad», un enfoque integral que combina múltiples capas de protección:
- Controles técnicos: Uso de controles de acceso, autenticación multifactor, cifrado y perímetros de seguridad físicos y digitales. Hoy, las empresas aplican activamente soluciones de prevención de fraudes, cifrado de información y monitoreo robusto.
- Cultura organizacional: El pilar más importante es una cultura organizacional de buenas prácticas con conciencia persistente, alerta y capacitación responsable. Todos estamos expuestos: desde el colaborador que gestiona informes hasta el administrador de redes.
Tres pilares para un futuro digital seguro
Para el Ing. Neithan Rojas Monge, jefe del Departamento de Gestión Comercial de RACSA, Costa Rica tiene el potencial de convertirse en un referente en seguridad digital si logra consolidar tres pilares fundamentales:
- Conectividad: Es esencial garantizar el acceso universal a redes robustas como el 5G, lo cual es la base para que ciudadanos y empresas se integren plenamente a la economía digital.
- Inversión en seguridad: Muchas organizaciones cometen el error de ver la seguridad como un gasto, cuando en realidad es una inversión estratégica. Actuar solo después de sufrir un ataque es, inevitablemente, más costoso que prevenir con recursos constantes.
- Cultura digital: A mayor conectividad, mayor vulnerabilidad. La alfabetización tecnológica es indispensable para proteger datos, usar la tecnología con responsabilidad y reconocer los riesgos.
A nivel personal, la tecnología también ofrece aliados clave. Soluciones como la biometría facial y dactilar se han convertido en un método confiable que agiliza trámites y evita la suplantación de identidad.
El futuro de Costa Rica depende de equilibrar innovación con responsabilidad. La verdadera amenaza no es la tecnología, sino la falta de preparación para usarla correctamente. Asuma la responsabilidad de su seguridad digital, impulse la alfabetización tecnológica en su entorno y convierta la confianza en la base de su éxito digital.
Colaboración de:

Ing. Neithan Rojas Monge,
jefe Departamento Gestión Comercial, RACSA
Acerca de

RACSA, Radiográfica Costarricense S.A., es una empresa estatal de telecomunicaciones de Costa Rica, que forma parte del Grupo ICE y se enfoca en ofrecer servicios de tecnología de la información y comunicación (TIC) para empresas y el sector público. RACSA se especializa en soluciones de conectividad, ciberseguridad, servicios en la nube, centros de datos y transformación digital, jugando un papel fundamental en el desarrollo de la infraestructura tecnológica del país y en la digitalización de los servicios gubernamentales y empresariales.
