El ‘hackathon’ que cambia vidas: Jóvenes de zonas vulnerables se gradúan como expertos en software e IA
Estudiantes de comunidades vulnerables desarrollaron soluciones de software para empresas reales. El programa destaca con una empleabilidad del 80% y un 40% de mujeres programadoras.
Si rastreamos la historia de la cultura digital, el término hackathon (una contracción de hacker y marathon) nació a finales de 1999 en Estados Unidos como una reunión maratónica donde programadores expertos se encerraban a escribir código durante días sin dormir. Durante mucho tiempo, estos eventos fueron clubes exclusivos para quienes tenían el privilegio de acceder a educación tecnológica de primer mundo.
Sin embargo, en la Costa Rica moderna, el hackathon ha evolucionado hasta convertirse en la herramienta de movilidad social más potente de la era digital. Históricamente, el acceso a la educación en desarrollo de software e Inteligencia Artificial (IA) ha estado concentrado en ciertos sectores de la Gran Área Metropolitana (GAM). Pero el talento está en todas partes, solo faltan las oportunidades.
Para derribar esta barrera, 25 jóvenes provenientes de comunidades vulnerables demostraron este pasado miércoles 4 de marzo que están listos para las grandes ligas corporativas, presentando sus soluciones tecnológicas durante la cuarta edición del Hackathon Forward 2026, celebrado en las modernas instalaciones de WeWork El Cafetal, en Belén.
Código que transforma vidas
Estos jóvenes no llegaron ahí por casualidad. Forman parte de la Fundación Forward, una iniciativa social impulsada por la desarrolladora inmobiliaria Garnier & Garnier, que rescata a talentos de zonas con altos índices de desempleo como Chacarita, Fray Casiano, El Roble, Barranca y Chomes (en Puntarenas), así como de Desamparados en San José.
Durante seis meses de formación intensiva, los estudiantes pasaron de no saber programar a dominar el desarrollo de software y el uso de Inteligencia Artificial. En el hackathon, las empresas aliadas les lanzaron desafíos reales, y los jóvenes respondieron utilizando técnicas de programación asistida para crear soluciones tangibles.
«Hace seis meses ingresé a Forward sin ningún conocimiento técnico en programación… Más allá del reto técnico, es una experiencia que nos acerca al mundo laboral, nos permite trabajar en equipo y enfrentarnos a desafíos reales», expresó con orgullo Christopher Garrido, participante de la sede de Desamparados.
Estadísticas que desafían la norma
En la industria tecnológica mundial, la falta de mujeres y la dificultad de conseguir el primer empleo son problemas crónicos. Sin embargo, el modelo de Forward en Costa Rica está destrozando esas estadísticas:
| Indicador de Éxito | Cifra Oficial | Impacto en el Mercado |
| Inserción Laboral | Cerca del 80% | 8 de cada 10 egresados consiguen un empleo formal en tecnología poco después de graduarse. |
| Equidad de Género | 40% de mujeres | Supera ampliamente el promedio global de participación femenina en programación e IA. |
| Tiempo de Formación | 6 meses | Un formato intensivo (bootcamp) que acelera la entrada al mercado laboral frente a las carreras tradicionales. |
Gustavo Machado, Coordinador de Empleabilidad de Forward Costa Rica, lo resume a la perfección: «El Hackathon es una plataforma que permite a las empresas conocer talento con preparación técnica y capacidad de resolver problemas en entornos reales».
Celebramos que la empresa privada apueste por la educación como ascensor social. Como bien señaló Kembly Brenes, jefa de sostenibilidad de Garnier & Garnier (empresa que ya ganó el premio AMCHAM 2025 por este proyecto): «Dejar huella es también dejar capacidades». Hoy, 25 jóvenes costarricenses tienen el código fuente de su propio futuro en sus manos.
Acerca de

La Fundación Forward es una organización sin fines de lucro en Costa Rica dedicada a impulsar la movilidad social y el desarrollo del talento joven mediante el acceso a educación de alta calidad y oportunidades de formación técnica y profesional. Su labor se centra en cerrar las brechas de desigualdad, ofreciendo programas de becas, mentorías y capacitación en áreas de alta demanda laboral, como la tecnología y el bilingüismo, para jóvenes con gran potencial pero limitados recursos económicos. A través de alianzas estratégicas con el sector privado y académico, la fundación busca que sus beneficiarios no solo se inserten con éxito en el mercado de trabajo formal, sino que también se conviertan en agentes de cambio dentro de sus comunidades, fortaleciendo así el tejido social y la competitividad económica del país.
