Tecnología en el fondo del mar: El proyecto que confirma a Costa Rica como el corredor ecológico más vital del Pacífico Sur
Una coalición internacional concluyó la primera fase de investigación en el Pacífico Sur, utilizando monitoreo acústico y cámaras submarinas para comprobar la conectividad ecológica de estas especies amenazadas.
Si analizamos la historia de la conservación marina, durante décadas el ser humano concibió los océanos como inmensos cuerpos de agua divididos por fronteras imaginarias. Protegíamos una isla o un arrecife específico, creyendo que las especies permanecían confinadas en esos «santuarios». Sin embargo, la ciencia moderna nos ha revelado una verdad mucho más compleja y fascinante: el mar está surcado por «superautopistas» biológicas invisibles.
Para especies altamente migratorias y amenazadas, como los tiburones y las mantas gigantes oceánicas, estas rutas no son opcionales; son el corredor vital por el que transitan para alimentarse, reproducirse y sobrevivir.
En Costa Rica, el corredor marino que une nuestra mítica Isla del Coco con la biodiversa Península de Osa ha sido objeto de estudio y asombro. Hoy, ese asombro se respalda con datos duros. La One Ocean Worldwide Coalition (OOWC), en estrecha colaboración con el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) y el heroico cuerpo de Guardaparques, acaba de anunciar la exitosa conclusión de la primera fase de una investigación científica sin precedentes en esta vía migratoria.
Tecnología no invasiva en las profundidades
El proyecto, ejecutado a lo largo del último año (marzo 2025 a marzo 2026), se desplegó en tres joyas del Pacífico costarricense: la Isla del Coco, la Isla del Caño y la Península de Osa.
Para no perturbar a estas majestuosas criaturas, la coalición de científicos utilizó tecnologías de monitoreo estrictamente no invasivas.
Los hallazgos preliminares son un triunfo para la biología marina y confirman la existencia de un corredor ecológico ininterrumpido:
| Métodos de Investigación Científica | Principales Resultados y Hallazgos (Fase 1) |
| Marcaje Acústico de Especies | Se logró marcar con éxito a mantas oceánicas y tiburones altamente migratorios, iniciando el rastreo satelital de sus movimientos entre la Isla del Coco y el Pacífico Sur. |
| Sistemas de Video Submarino Remoto (BRUVS) | 30 despliegues de cámaras documentaron especies pelágicas (de mar abierto) y depredadores tope en su estado natural. |
| Registro de Especies Emblemáticas | Se confirmó la presencia y tránsito de tiburones tigre, sedoso, de Galápagos y punta plateada, además de mantas oceánicas y pez vela. |
| Infraestructura de Monitoreo | Instalación de nuevos receptores acústicos submarinos para fortalecer la red científica en el Pacífico Tropical Oriental. |
El océano como un ecosistema conectado
Los datos confirman que la vía migratoria Cocos-Osa, fuertemente vinculada a los montes submarinos de la Cordillera de Cocos, es una región crítica para el equilibrio ecológico global.
«La ciencia nos está mostrando que el océano está conectado por rutas invisibles de vida. Proteger estos corredores migratorios no es solo una tarea de conservación; es un compromiso con el equilibrio del planeta y con la paz entre la humanidad y el océano», afirmó Jorge Serendero, director de la Fundación For the Oceans (organización miembro de la coalición).
Tras el éxito de esta primera etapa, la OOWC ya se prepara para la Fase 2, la cual expandirá las expediciones e incluirá estudios genéticos y de salud reproductiva de estas especies. La evidencia es irrefutable: para salvar a los gigantes del océano, Costa Rica no solo debe proteger sus islas, sino también asegurar que sus autopistas submarinas sigan siendo rutas de vida, y no caminos hacia la extinción.
Acerca de

El Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) es una dirección del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) de Costa Rica que ejerce una gestión integral y participativa sobre la biodiversidad, las áreas silvestres protegidas y los recursos forestales del país. Fundado bajo un modelo de descentralización administrativa, el SINAC agrupa las competencias en materia forestal, de vida silvestre y de áreas protegidas en 11 Áreas de Conservación que cubren todo el territorio nacional, tanto continental como marino. Su labor es fundamental para el desarrollo sostenible de la nación, ya que se encarga de dictar políticas, planificar y ejecutar estrategias para la conservación de los ecosistemas que sustentan el patrimonio natural costarricense, garantizando que los beneficios de la naturaleza se mantengan para las generaciones presentes y futuras.
