El agro creció apenas 1,01 % entre 2024 y 2026 frente al 4,39 % del país; el sector local fue el más rezagado (0,47 %) y el BCCR prevé una contracción de −0,7 %.
Un informe elaborado por el Colegio de Ciencias Económicas de Costa Rica reveló que la actividad agropecuaria nacional atraviesa una severa pérdida de dinamismo al registrar un crecimiento promedio de apenas 1,01 % entre enero de 2024 y agosto de 2026, mientras la economía general avanzó a un ritmo del 4,39 %; la contracción en los márgenes de utilidad obedece a un aumento del 5,34 % en los costos de producción —encabezados por un incremento del 16,73 % en fertilizantes químicos según datos del SISAC— combinado con una baja inflación que impide ajustar precios de venta al consumidor. Esta coyuntura derivó en la pérdida de 13.444 puestos de trabajo en el campo en momentos en que el país sumó más de 25.000 empleos netos, golpeando zonas vulnerables como Matina donde el 64 % de la mano de obra depende del agro; el economista Luis Vargas Montoya advirtió sobre los riesgos derivados de El Niño y la volatilidad externa, respaldando la previsión del BCCR de una contracción del 0,7 % e instando a crear políticas urgentes para blindar la seguridad alimentaria.
La sostenibilidad de las zonas rurales y la soberanía alimentaria de Costa Rica enfrentan un escenario de marcada vulnerabilidad estructural. Mientras la producción nacional global mostró un dinamismo del 4,39 % entre enero de 2024 y agosto de 2026, la actividad agropecuaria avanzó apenas un modesto 1,01 %, evidenciando una brecha de crecimiento y un estancamiento prolongado. Así lo reveló un exhaustivo análisis presentado por el Colegio de Ciencias Económicas de Costa Rica (CCECR) sobre el desempeño del sector primario en los últimos tres años y las proyecciones para el próximo bienio.
El rezago impacta de forma transversal a todas las ramas del agro: la producción destinada al mercado local fue la más golpeada con un alza de apenas 0,47 %, en tanto que el agroexportador creció 1,20 % y el pecuario 2,39 %, cifras que confirman una desaceleración sostenida frente al resto del aparato productivo.
Alza en insumos, márgenes asfixiados y pérdida de 13.444 empleos 📈🌾💼
Uno de los principales detonantes del deterioro radica en el encarecimiento de la estructura de costos operativos. Con base en el Sondeo de Precios Promedio de Venta de Insumos Agropecuarios en Agroservicios del Sistema de Información del Sector Agropecuario Costarricense (SISAC), los costos de producción acumularon un incremento del 5,34 % en los últimos 24 meses a agosto de 2026:
- Disparo en fertilizantes: Los agroquímicos y fertilizantes estratégicos registraron un aumento acumulado del 16,73 %.
- Presión sobre la rentabilidad: En un entorno nacional de baja inflación o caída en los precios finales al consumidor de varios productos agrícolas, los productores se ven imposibilitados de trasladar estos sobrecostos a las cadenas comerciales, contrayendo drásticamente sus utilidades netas.
- Impacto en el tejido laboral rural: Entre enero de 2024 y agosto de 2026 se destruyeron 13.444 empleos agropecuarios, en agudo contraste con los 25.346 puestos creados por el conjunto de la economía nacional en ese mismo período.
La destrucción de plazas golpea desproporcionadamente a los cantones periféricos donde no existen alternativas inmediatas de reconversión laboral. El informe destaca realidades críticas como la de Matina, en Limón, donde 64 de cada 100 personas ocupadas dependen directamente del agro.
«No podemos perder de vista que el agro sigue siendo la principal fuente de sustento de cientos de miles de hogares de muchas comunidades rurales. Mantenemos el reto de diseñar políticas productivas y de empleo dirigidas a este sector que, como sabemos, es clave para el empleo, la producción y la seguridad alimentaria del país» subrayó Luis Vargas Montoya, economista del Colegio de Ciencias Económicas.
Amenazas climáticas, proyecciones del BCCR y seguridad alimentaria 🌧️☀️📉
El panorama para los meses venideros proyecta mayores riesgos de contracción:
- Vulnerabilidad climática: La persistencia o reactivación de eventos extremos derivados del fenómeno de El Niño amenaza con mermar rendimientos por hectárea, propiciar pérdidas de cosechas y elevar los costos de irrigación y control fitosanitario.
- Pronóstico de contracción: A las variables climáticas se añade la volatilidad de las cotizaciones internacionales de granos e insumos, sobre las cuales el productor costarricense carece de poder de fijación. En este contexto, el Banco Central de Costa Rica (BCCR) prevé un decrecimiento sectorial de −0,7 % hacia el horizonte inmediato.
«Hoy más que nunca, el agro costarricense enfrenta una combinación de riesgos productivos, climáticos y comerciales que exigen una mayor atención desde la política pública. Fortalecer la productividad, promover la innovación tecnológica, mejorar la gestión del riesgo climático y desarrollar mecanismos que reduzcan la vulnerabilidad ante la volatilidad externa será fundamental para evitar un mayor deterioro del sector en los próximos años y sus consecuencias sobre el bienestar de miles de personas» concluyó Vargas Montoya.
El Colegio de Ciencias Económicas enfatizó que debilitar la base agrícola nacional compromete directamente la seguridad alimentaria del país frente a crisis logísticas globales, haciendo impostergable la formulación de políticas públicas integrales de financiamiento, transferencia tecnológica y aseguramiento de cosechas para resguardar a las familias del campo.
Acerca de

El Colegio de Profesionales en Ciencias Económicas de Costa Rica (CPCECR) es la entidad pública no estatal encargada de regular y velar por el ejercicio ético y profesional de las diversas disciplinas de las ciencias económicas en el país, incluyendo economía, contaduría pública, administración de empresas, finanzas y mercadeo. Su misión es proteger el interés público, promover el desarrollo y la actualización de sus agremiados, y contribuir al progreso socioeconómico de Costa Rica a través del fomento de buenas prácticas y la capacitación continua en el ámbito de las ciencias económicas.
