Los profesionales liberales en Costa Rica enfrentan desafíos significativos en cuanto al cumplimiento tributario, especialmente en la declaración correcta de ingresos y gastos relacionados con sus actividades profesionales. Este grupo incluye médicos, abogados, arquitectos, ingenieros y otros que deben apegarse a las normas tributarias para evitar consecuencias fiscales severas.
Es esencial que los profesionales independientes comprendan las implicaciones de no declarar adecuadamente sus ingresos y gastos. Una consecuencia de esto puede ser la determinación de una renta presunta por parte de la Administración Tributaria. Vanessa Vega, socia de Grupo Camacho Internacional, explica que más de 500 mil personas trabajan como independientes en Costa Rica, y todas están expuestas a la fiscalización y la posible aplicación de una renta presunta.
El artículo 13 de la Ley del Impuesto sobre la Renta establece que la renta presunta se aplica cuando los profesionales no presentan declaraciones de renta o no emiten comprobantes electrónicos. La sanción implica la estimación de ingresos mínimos basados en la actividad profesional, lo que puede resultar en una carga tributaria injustificada. Por ejemplo, la renta presunta para médicos y abogados puede llegar a casi 155 millones de colones anuales, y para peritos y contadores, a 115 millones de colones.
Vega subraya que la falta de documentación adecuada y la inclusión incorrecta de ingresos pueden tener consecuencias fiscales severas. La Administración Tributaria considera estos montos como renta neta, sobre los cuales se tasa el impuesto sobre las utilidades correspondiente.
El uso efectivo de facturas electrónicas no solo garantiza el cumplimiento normativo, sino que también facilita una tributación más precisa. La correcta emisión de facturas y la adecuada documentación de cada gasto asociado son fundamentales para evitar la renta presunta y asegurar una tributación justa.
En un entorno fiscal que exige transparencia, es imperativo que los profesionales liberales dominen y apliquen con precisión las normativas vigentes. Vega concluye que cumplir con los impuestos en Costa Rica es complejo y recomienda acompañarse de un experto tributario y un contador para asegurar el correcto cumplimiento.
