Una peregrinación que nutre el cuerpo y el alma, mientras cuida el camino que nos une
La Romería es mucho más que una caminata; es un acto de fe que se inscribe en el corazón de la identidad costarricense, un río de almas que fluye hacia Cartago con un propósito que trasciende lo físico. Sin embargo, en esta peregrinación, el cuerpo es el templo que nos transporta y el camino, nuestro hogar compartido. Afrontar este desafío físico con preparación y conciencia no solo es un acto de autocuidado, sino también una manifestación de respeto por el entorno que nos acoge. Vivir una Romería saludable y sostenible es, en esencia, honrar la vida en todas sus formas.
El Combustible del Alma: Nutrición para el Peregrino
El recorrido hacia la Basílica de los Ángeles es un desafío físico que exige una preparación adecuada. La nutrición y la hidratación, antes, durante y después de la caminata, son los pilares que sostendrán nuestra energía y nos permitirán completar el trayecto con bienestar. La clave, según los expertos, no está en la abundancia, sino en la inteligencia de nuestras elecciones.
Para ello, la nutricionista Carolina Villalobos, especialista de FIFCO, ofrece una hoja de ruta clara para nutrir el cuerpo y el espíritu. La preparación debe comenzar incluso antes de dar el primer paso, evitando comidas pesadas y optando por alimentos ligeros que combinen carbohidratos complejos, proteínas bajas en grasa y vegetales. Esta combinación garantiza una liberación de energía sostenida, ideal para un esfuerzo prolongado.
Durante el recorrido, la practicidad y la nutrición deben ir de la mano. Pequeños snacks como frutas frescas, frutos secos o sándwiches integrales se convierten en aliados perfectos para mantener la energía sin sobrecargar el sistema digestivo. La hidratación es un capítulo aparte y de vital importancia: se recomienda tomar agua regularmente y, después de los 30 minutos de caminata, alternar con bebidas hidratantes que ayuden a reponer los electrolitos perdidos. Al finalizar el peregrinaje, el cuerpo necesitará rehidratarse y reponer la energía con alimentos nutritivos que faciliten la recuperación.



Una Huella de Fe, No de Residuos
Nuestra devoción no puede dejar una marca negativa en el entorno que recorremos. Cada año, la Romería genera una cantidad significativa de residuos, un desafío que requiere de la conciencia y la acción de cada peregrino. Con este propósito nace la EcoRomería, un esfuerzo conjunto que promueve la gestión adecuada de los desechos y la educación sobre la importancia de la separación y el reciclaje.
Este año, la iniciativa cobra una fuerza especial. Con el respaldo de la Municipalidad de Cartago, un equipo de voluntarios se suma a la causa para transformar la peregrinación en un ejemplo de responsabilidad ambiental.
«Desde FIFCO y nuestra filosofía de sostenibilidad expansiva, en alianza con la Municipalidad de Cartago, contribuimos para que una de las celebraciones más importantes del país se viva de forma consciente, promoviendo la correcta separación de residuos, el reciclaje y el respeto por los espacios públicos.”
Maria Pía Robles
directora de relaciones corporativas de FIFCO
El viernes 1 de agosto, de 8:00 a.m. a 5:00 p.m., más de 20 personas voluntarias del programa “Elegí Ayudar” de FIFCO estarán ubicadas en los alrededores de la Basílica de los Ángeles. Su misión será facilitar y acompañar el proceso de separación de residuos valorizables, específicamente botellas plásticas (PET), latas y envases Tetra Pak. Además, se habilitarán puntos de recolección a lo largo del recorrido para que los romeros puedan disponer de sus residuos de forma correcta.
Vivir la Romería de manera consciente es un acto de coherencia. Es entender que la fe también se manifiesta en el cuidado de nuestro cuerpo, en el respeto por nuestro entorno y en la solidaridad con nuestra comunidad. Es caminar con un propósito que nutre, que protege y que, al final del camino, nos deja una profunda sensación de bienestar integral.
Acerca de

Es una empresa de bebidas y alimentos con 117 años de trayectoria, tiene operaciones en Costa Rica, América Central, República Dominicana, México, y Estados Unidos, 5 plantas de producción y 13 centros de distribución. Posee 3 divisiones de negocio que incluyen “Florida Bebidas” (alimentos y bebidas), “FIFCO Hospitalidad” (sector inmobiliario) y “FIFCO Retail» (ventas al detalle). Exporta a más de 10 países en todo el mundo y cuenta con un portafolio de más de 2.000 productos.
