Pagar con el celular es más seguro que con la tarjeta física, ya que utiliza la tokenización que hace irrepetible cada transacción
En la vida moderna, donde las transacciones sin contacto son la norma, una pregunta de seguridad financiera se ha vuelto inevitable: ¿es más seguro seguir usando la tarjeta de crédito o débito física, o es momento de migrar a la billetera digital del celular? Aunque la costumbre lleva a muchos costarricenses a confiar en el plástico, los especialistas en ciberseguridad son enfáticos: la protección que ofrece el smartphone es mucho mayor.
Esta transición no es solo una moda, sino una estrategia concreta para reducir riesgos. Para el consumidor que valora la eficiencia y la seguridad, entender la tecnología detrás de estos pagos es crucial.
“La diferencia está en las barreras tecnológicas que protegen al celular. Una tarjeta digitalizada es prácticamente imposible de clonar, mientras que la tarjeta física sigue expuesta a fraudes tan comunes como la copia de datos en terminales alteradas”,
explicó Kevin Moraga,
profesor de la maestría en Ciberseguridad del
Tecnológico de Costa Rica.

El escudo invisible: tokens y biometría
La superioridad del celular radica en las barreras tecnológicas que ofrece contra el fraude. Mientras que una tarjeta física está expuesta a fraudes comunes como la copia de datos en terminales alteradas, una tarjeta digitalizada es prácticamente imposible de clonar.
Tokenización: códigos de un solo uso
La clave de la seguridad digital es la tokenización. Cuando usted paga con su celular, la información real de la tarjeta nunca viaja por la red ni llega al comercio. En su lugar, se genera un código único, o token, que solo sirve para esa operación. Si un atacante interceptara ese código, no podría reutilizarlo, haciendo que cada transacción sea irrepetible.
Autenticación de Múltiples Factores
Otro factor determinante es la identificación del usuario. Para usar la billetera digital (como Apple Pay o Google Wallet), debe desbloquear el dispositivo con su huella, reconocimiento facial o un código.
Este protocolo de autenticación de múltiples factores crea múltiples capas de protección: algo que tiene (el celular), algo que sabe (el PIN o contraseña) y algo que es (su huella o rostro). La biometría de cada persona es el escudo más poderoso.
Ventajas en caso de robo y el futuro del pago
Los teléfonos inteligentes integran chips diseñados para generar estos tokens de manera aislada. Este almacenamiento seguro convierte al celular en un guardián mucho más confiable que el plástico.
- Pérdida o robo: Si pierde su celular, puede desactivar la billetera digital de forma remota e incluso borrar todos los datos con una simple instrucción, algo que la tarjeta física no puede igualar.
- NFC y Proximidad: La tecnología NFC (Comunicación de Campo Cercano), utilizada para pagar acercando el celular al datáfono, funciona en un rango de apenas unos centímetros, haciendo que la posibilidad de robo de información sea casi nula.
A pesar de las claras ventajas, la adopción es lenta. Según The Global Payments Report 2024 de WorldPay, solo un 10% de los pagos en Latinoamérica se realizan mediante billeteras digitales. No obstante, se proyecta que este porcentaje alcance un 29% para el 2027, consolidando el teléfono como el principal medio de pago digital en la región.
“La transición hacia las billeteras digitales no es solo una moda tecnológica, es una estrategia concreta para reducir riesgos. Cada vez más bancos y comercios las impulsan porque entienden que la seguridad del cliente también protege la estabilidad del sistema financiero. Para la ciudadanía, la recomendación es sencilla: activar cuanto antes la billetera digital, configurar la autenticación biométrica y acostumbrarse a usar el celular como medio principal de pago. Quien dé este paso no solo gana comodidad, también disminuye de manera significativa la posibilidad de ser víctima de fraude”,
añadió Moraga.
La recomendación es sencilla: activar cuanto antes la billetera digital, configurar la autenticación biométrica y acostumbrarse a usar el celular como medio principal de pago. Quien dé este paso no solo gana comodidad, también disminuye de manera significativa la posibilidad de ser víctima de fraude.
Acerca de

El Tecnológico de Costa Rica es una institución benemérita de la educación, la cultura y la tecnología costarricense, con 54 años de existencia, lidera la educación con enfoque STEM en el país, innovando desde la docencia, la investigación y la extensión, gracias al aporte de los costarricenses al Fondo de Educación Superior (FEES).
