Escritorios vacíos, presupuestos exhaustos: Por qué la mala gestión de oficinas drena las finanzas corporativas
«El sector corporativo en Latinoamérica enfrenta pérdidas millonarias debido a la ineficiencia en la gestión de sus portafolios inmobiliarios, el segundo rubro de gasto más alto tras la nómina.»
El desarrollo inmobiliario corporativo en Costa Rica ha sido, durante las últimas dos décadas, un termómetro infalible del crecimiento económico. La construcción de imponentes oficentros en polos como Escazú, Santa Ana, Belén y la Sabana transformó el paisaje urbano, impulsado por la llegada de empresas multinacionales y el crecimiento del sector servicios. Sin embargo, la disrupción global de los últimos años aceleró la adopción del teletrabajo y los modelos híbridos, dejando al descubierto una costosa realidad: el metro cuadrado más caro es aquel que no se utiliza.
Hoy, las compañías en Latinoamérica enfrentan un desafío financiero silencioso pero letal: la ineficiencia en la gestión de sus portafolios inmobiliarios. Para la gran mayoría de las organizaciones, el gasto en infraestructura física representa el segundo costo operativo más alto, superado únicamente por la nómina salarial. A pesar de su impacto en el balance general, este rubro rara vez se gestiona con la misma agudeza analítica que otras áreas del negocio.
📉 La paradoja del espacio sobredimensionado
La transición hacia la flexibilidad laboral ha dejado en evidencia que las estrategias tradicionales de arrendamiento están obsoletas. Mantener oficinas gigantescas bajo la premisa de que «todos deben tener un escritorio fijo» está drenando los presupuestos corporativos.
“Sabemos que los espacios de oficinas suelen estar ocupados solo al 70% de su capacidad en un modelo de trabajo 100% presencial. Con el auge del trabajo híbrido, los cambios en la asistencia a oficinas y la presión por optimizar costos, quedó en evidencia una realidad crítica: muchas organizaciones operan con espacios sobredimensionados, subutilizados o desalineados con sus objetivos estratégicos”, señaló María del Carmen Tabini, Portfolio Services de la firma global de bienes raíces JLL.
De acuerdo con los análisis de la especialista, migrar hacia una correcta estrategia inmobiliaria puede generar ahorros colosales de entre el 10% y el 30% en portafolios de gran escala, además de inyectar mejoras significativas en la eficiencia operativa general de la empresa.


🧩 Los cinco pilares para optimizar el entorno laboral
Para detener esta fuga de capital, los expertos en real estate corporativo han identificado cinco desafíos clave que las gerencias deben abordar con urgencia:
- Reducción del portafolio: Evitar los pagos excesivos por espacios ociosos y mitigar los altos niveles de riesgo en decisiones de arrendamiento a largo plazo.
- Reducción de costos operativos: Prever el rendimiento del entorno de trabajo para maximizar el ahorro energético y de mantenimiento en todas las ubicaciones de la compañía.
- Alineación cultural: El diseño de la oficina debe reflejar la cultura de la empresa y satisfacer las demandas de los equipos basados en sus actividades reales, definiendo propósitos claros para la asistencia presencial.
- Decisiones basadas en datos: En un entorno híbrido, la intuición no basta. Se requiere gestionar datos de presencia en tiempo real mediante sensores y analítica para ofrecer los espacios adecuados en el momento exacto.
- Priorización del bienestar: Convertir la oficina en una herramienta estratégica (luminosa, ergonómica y colaborativa) para retener a los mejores talentos y atraer a las nuevas generaciones que exigen calidad de vida.
📊 De un enfoque reactivo a la analítica predictiva
La competitividad exige que los espacios de trabajo dejen de ser vistos como un simple gasto operativo para convertirse en un habilitador estratégico del negocio. Herramientas modernas como el Occupancy Planning permiten a las empresas entender el comportamiento real de sus colaboradores, ajustando la huella inmobiliaria a las necesidades actuales.
“Optimizar el portafolio inmobiliario no solo tiene efectos financieros. También influye directamente en factores críticos para las organizaciones modernas, como la atracción y retención de talento, la productividad de los equipos y el cumplimiento de objetivos de sostenibilidad (ESG)”, detalló Tabini.
Contar con aliados estratégicos con visión regional permite a las corporaciones estandarizar sus operaciones y ganar visibilidad sobre sus inversiones. Las empresas que abracen el análisis de datos estarán preparadas para la oficina del futuro; las que no, seguirán pagando millones por escritorios vacíos.
Acerca de

JLL (Jones Lang LaSalle) es una firma global de servicios profesionales y gestión de inversiones, especializada en el sector de bienes raíces comerciales. La compañía ofrece una amplia gama de soluciones, incluyendo servicios de corretaje inmobiliario para la compra y alquiler de propiedades, gestión de activos e inversiones, consultoría estratégica y servicios de gestión de proyectos y facilities. JLL se destaca por asesorar a propietarios, inversionistas y ocupantes de inmuebles en mercados alrededor del mundo, buscando maximizar el valor de sus activos inmobiliarios.
