⚡🌊 Soberanía en el agua: Coneléctricas rescata la planta Río Lajas para blindar las tarifas eléctricas
Coneléctricas adquiere la central Río Lajas en Turrialba, rescatando infraestructura que estuvo a punto de salir de operación en 2025.
En el complejo tablero de la seguridad energética, la independencia no es un lujo, sino una condición de supervivencia para el desarrollo social. Durante más de un siglo, Costa Rica ha cimentado su identidad sobre la fuerza de sus ríos, transformando el agua en el motor que ilumina desde la industria más robusta hasta el rincón más humilde de la zona rural. Sin embargo, en un 2026 marcado por la volatilidad climática y una demanda eléctrica que no deja de escalar, el país se enfrenta a un reto ineludible: ¿cómo asegurar que nuestra matriz siga siendo limpia sin que el costo asfixie el bolsillo de las familias? La respuesta, una vez más, parece residir en el modelo cooperativo, ese sistema solidario que entiende que la energía es un bien común y no una simple mercancía.
La historia de la generación hidroeléctrica en Costa Rica es la historia de nuestra propia visión de futuro. Desde la inauguración de las primeras plantas a finales del siglo XIX, el país comprendió que su relieve montañoso era una bendición geológica. En este contexto, la central hidroeléctrica Río Lajas, ubicada en Santa Teresita de Turrialba, ha sido un actor silencioso pero vital desde que inició sus operaciones en 1998. No obstante, tras años de servicio, la infraestructura se encontró en una encrucijada crítica en setiembre de 2025, corriendo el riesgo de un apagón técnico que habría significado la pérdida de una capacidad instalada valiosa para el sistema nacional. Es aquí donde el Consorcio Nacional de Empresas de Electrificación (Coneléctricas) interviene con una visión estratégica: rescatar la planta para garantizar que esa luz no se apague.






🌊 El poder de la autonomía y el modelo solidario
La adquisición de Río Lajas por parte del sector cooperativo no es solo un movimiento financiero; es un acto de soberanía energética. Al captar el agua de los ríos Torito, Lajas y Guayabo, la planta tiene la capacidad de generar 44 gigavatios por hora al año, lo que equivale a abastecer de electricidad a unas once mil familias. En términos estadísticos, esto representa el 5% del consumo total de las cooperativas eléctricas del país. Esta cifra, aunque parezca modesta en el gran esquema nacional, es fundamental para la estabilidad de las tarifas. Cuando un consorcio genera su propia energía, reduce su dependencia de las compras al Mercado Eléctrico Nacional, donde el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) es el principal proveedor, blindando así a los usuarios finales de las fluctuaciones de costos externos y cargos por transmisión.
A nivel mundial, la tendencia hacia la descentralización de la energía está cobrando fuerza. Países líderes en renovables han descubierto que las comunidades que poseen sus propios activos de generación son más resilientes ante las crisis. Costa Rica, fiel a su tradición de vanguardia verde, refuerza este camino con Río Lajas. Melvin Pacheco, subgerente de operaciones del Consorcio, subraya con acierto que ser dueños de la generación permite una autonomía que se traduce en paz social a largo plazo. Al final, se trata de evitar que el incremento en los costos de producción nacional impacte directamente en el recibo de luz del comercio, la industria y, sobre todo, de los hogares rurales.







🏗️ Inversión y futuro: Una infraestructura para siete décadas
La planta retomó sus operaciones bajo la gestión cooperativa el pasado 12 de febrero de 2026, tras un intenso periodo de mantenimiento preventivo. Aunque la central ya cuenta con casi tres décadas de existencia, la ingeniería moderna estima que la vida útil de este tipo de obras hidráulicas oscila entre los 60 y 70 años, lo que asegura que Río Lajas seguirá inyectando energía limpia al sistema nacional por mucho tiempo más. Como señala Erick Rojas, gerente de Coneléctricas, el dinamismo del mercado obliga a realizar inversiones estratégicas con visión de corto y largo plazo, procurando siempre que el crecimiento de la oferta responda a una demanda acelerada sin comprometer la sostenibilidad financiera del modelo.
Esta operación en Turrialba es solo una pieza de un portafolio de proyectos de fuentes limpias que cada cooperativa asociada tiene previsto desarrollar. Más allá de los megavatios, la vocación de estas inversiones es la de llevar progreso y oportunidades a las zonas que históricamente han sido el motor productivo del país pero que, en ocasiones, son las más vulnerables a los cambios tarifarios. Demostrar que la unión y el trabajo colectivo pueden transformar la infraestructura en bienestar es, en esencia, construir un futuro más justo para Costa Rica. La planta Río Lajas vuelve a girar sus turbinas, recordándonos que el agua, bien gestionada, sigue siendo nuestra mayor fuente de esperanza.
Acerca de

Coneléctricas R.L. es un consorcio integrado por COOPESANTOS R.L., COOPEGUANACASTE R.L., COOPEALFARO RUIZ R.L. y COOPELESCA R.L. Juntas, estas cooperativas abastecen de servicio eléctrico a aproximadamente 250.000 viviendas a una media de 350 kilovarios hora por mes, en las zonas más rurales del país. Esto representa el 13,2% de los hogares costarricenses, atendiendo la demanda del 20% del territorio nacional, con una cobertura de 10.693 km².
