Lo que no vemos de nuestra comida: Así garantiza Granja Roblealto la inocuidad de sus productos avícolas
Granja Roblealto garantiza la inocuidad de sus productos avícolas a través de controles estrictos y una responsabilidad ética, priorizando la salud pública y la transparencia.
Antes de que un producto cárnico llegue al refrigerador de un hogar costarricense, atraviesa una compleja cadena de decisiones, controles y protocolos. Este viaje invisible es el que marca la diferencia entre un alimento seguro y un riesgo para la salud pública.
Hoy en día, el consumidor es mucho más exigente: revisa etiquetas, cuestiona el origen de los productos y demanda transparencia. En este contexto, la inocuidad alimentaria ha dejado de ser un simple trámite regulatorio para convertirse en el pilar central de la industria de alimentos.
🏛️ Más allá del cumplimiento técnico: Una responsabilidad ética
Para empresas productoras como Granja Roblealto, garantizar la inocuidad no se limita a cumplir con la normativa vigente; representa una responsabilidad directa con las familias que depositan su confianza en cada compra.
Garantizar esta seguridad implica una vigilancia estricta sobre toda la cadena productiva, desde la selección de la materia prima hasta el almacenamiento, transporte y distribución del producto final. Las prácticas implementadas por la granja avícola incluyen programas para asegurar insumos libres de antibióticos y sustancias nocivas, la estricta ausencia de hormonas añadidas, el cuidado del bienestar animal y sistemas de monitoreo ininterrumpido para preservar la cadena de frío.
“Cada alimento que llega a la mesa debe ser seguro para el consumo, libre de contaminantes físicos, químicos y biológicos que puedan poner en riesgo la salud pública. Para nosotros, esto no es solo un requisito técnico; también es una responsabilidad ética y social”. — Dra. Kelly Calderón, Gerente de Calidad y Sanidad de Granja Roblealto.



📈 Trazabilidad: El escudo contra la contaminación
Producir alimentos seguros en 2026 conlleva desafíos monumentales. La industria debe sortear fenómenos externos como el cambio climático, la globalización y los riesgos de contaminación microbiológica. Para hacer frente a esto, Granja Roblealto se apoya en herramientas técnicas de alto nivel:
- Buenas Prácticas de Manufactura (BPM): Procedimientos estandarizados de saneamiento en todas las áreas.
- Sistemas de Trazabilidad: Tecnología que permite rastrear ingredientes y productos durante cada eslabón de la cadena de suministro.
- Prevención de adulteraciones: Controles orientados a evitar cualquier alteración intencional dentro del proceso alimentario.
🏡 La seguridad también se cocina en casa
El trabajo de la industria es fundamental, pero la seguridad alimentaria culmina en los hogares. La Dra. Calderón advierte que la correcta manipulación de los alimentos influye directamente en la prevención de enfermedades.
Acciones sencillas como lavarse correctamente las manos, evitar la contaminación cruzada (usar distintas tablas de picar para carnes crudas y vegetales), mantener una refrigeración adecuada, cocinar completamente los alimentos y verificar que el empaque esté intacto, reducen drásticamente los riesgos sanitarios. La confianza se construye desde la granja, pero la salud se protege en familia.
Acerca de

Con 93 años de trayectoria, la Asociación Roblealto Pro Bienestar del Niño se ha consolidado como una de las organizaciones cristianas de bien social más importantes del país, dedicada a brindar atención integral a niños, niñas, adolescentes y sus familias en condición de vulnerabilidad.
Desde su fundación en 1932, Roblealto ha ofrecido espacios seguros, afectivos y formativos, donde los menores no solo reciben educación, nutrición y apoyo psicológico, sino también acompañamiento espiritual y valores para la vida. Su modelo de intervención combina cuido diurno, atención residencial temporal y programas especializados para adolescentes, con el propósito de que cada persona menor de edad desarrolle su máximo potencial.
La organización atiende anualmente a más 900 personas niños, niñas y adolescentes y a sus familias al año y cuenta con 1 programa de residencia temporal, 4 programas de cuido diurno, 1 programa de atención la adolescente, una escuela propia acreditada por el MEP y un complejo productivo de autogestión que apoyan su sostenibilidad.
