Inversión de 200 mil euros impulsa la formación de 400 motociclistas en Nicoya
El programa “Movilidad Segura y Sustentable en Dos Ruedas” brinda formación teórica y práctica en el Polideportivo local, valoración médica, apoyo para licencia y cascos certificados homologados.
En las dinámicas de transporte de nuestras comunidades rurales y costeras, la motocicleta representa mucho más que un vehículo ágil: es el medio de trabajo diario, la herramienta de sustento familiar y la vía de conexión indispensable para cientos de hogares. Reconociendo esta realidad y la urgencia de reducir la vulnerabilidad en las carreteras, el Automóvil Club de Costa Rica (ACCR) y el Consejo de Seguridad Vial (COSEVI) pusieron en marcha el programa “Movilidad Segura y Sustentable en Dos Ruedas”, una iniciativa que transforma vidas en el cantón de Nicoya gracias a una inversión cercana a los 200 mil euros.
Formación integral: De la teoría del riesgo al control técnico sobre el asfalto 📘🏍️🚦
El proyecto inició formalmente sus módulos teóricos y prácticos con el primer grupo de beneficiarios, consolidando una meta de 400 conductores y conductoras formados de manera personalizada. La propuesta pedagógica se aleja del simple adiestramiento mecánico para centrarse en el desarrollo del criterio preventivo, la lectura anticipada del entorno y la toma de decisiones asertivas ante situaciones imprevistas en la vía pública.
Durante las sesiones teóricas, los participantes profundizan en normativas de tránsito vigentes, identificación de puntos ciegos, factores de riesgo climático y comportamientos defensivos. Posteriormente, estos conceptos se trasladan a circuitos prácticos supervisados en las instalaciones del Polideportivo de Nicoya, un espacio cerrado y seguro donde instructores certificados guían maniobras de frenado de emergencia, balance, trazado de curvas y control de estabilidad.
«El inicio de estas capacitaciones representa un paso fundamental dentro de un proyecto que busca generar cambios sostenibles en la manera en que las personas se movilizan en motocicleta. No se trata únicamente de aprender a controlar la motocicleta, sino de comprender los riesgos, anticiparse a ellos y tomar decisiones que protejan la vida. La educación y la formación son herramientas esenciales para construir comunidades más seguras»
Daniel Coen,
presidente del Automóvil Club de Costa Rica.






Acompañamiento hacia la formalidad y equipamiento certificado 🩺🪪🪖
Uno de los pilares más valiosos del programa es su acompañamiento transversal para cerrar las brechas que históricamente dificultan la regularización de los conductores en la zona:
- Salud y aptitud física: Evaluaciones médicas previas para certificar las condiciones psicofísicas de los aspirantes.
- Gestión de licencias: Apoyo técnico y logístico para la preparación y presentación de las pruebas teóricas y prácticas ante la Dirección General de Educación Vial.
- Seguridad pasiva de alto estándar: Aquellas personas que completen con éxito todo el itinerario formativo recibirán un casco de protección certificado y homologado, asegurando un estándar de protección vital en sus desplazamientos diarios.
Alianzas locales por una cultura vial compartida 🤝🏛️🎓
La materialización de este esfuerzo interinstitucional articula el trabajo del COSEVI, la Dirección General de Educación Vial y el ACCR, sumando el respaldo estratégico de la Sede Regional de la Universidad Estatal a Distancia (UNED) y el liderazgo territorial de la Municipalidad de Nicoya.
Esta sinergia demuestra que la inversión social en infraestructura humana, educación continua y dotación de equipo de calidad genera impactos permanentes en la convivencia ciudadana y el bienestar comunitario.
Desplazarse por carretera con responsabilidad es un acto de empatía colectiva. Cuando asumimos la conducción defensiva, respetamos los límites de velocidad y priorizamos el equipo de protección adecuado, no solo cuidamos nuestro trayecto: honramos las historias y a las familias que esperan nuestro regreso seguro a casa.
Acerca de

El Automóvil Club de Costa Rica (ACCR) es una organización sin fines de lucro fundada en 1955, reconocida por ser la máxima autoridad del deporte motor en el país y el representante oficial de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) en territorio costarricense. Su labor trasciende las competencias de automovilismo, ya que desempeña un papel fundamental en la promoción de la seguridad vial, la movilidad sostenible y la educación de los conductores, colaborando frecuentemente con instituciones públicas para reducir la siniestralidad en las carreteras. Además de fiscalizar eventos deportivos, el club ofrece servicios de asistencia y beneficios internacionales a sus afiliados a través de la red global de la FIA, consolidándose como un referente técnico y social en la cultura automotriz y el desarrollo del transporte seguro en Costa Rica.
