Coopecaja presentó una guía con cinco pautas para planificar el aguinaldo y gastos de fin de año, en un país donde el 87% de los adultos tiene deudas que absorben el 34% de su salario según la OCF.
Ante variaciones en tasas de interés y ajustes en el costo de la vida, Coopecaja presentó una guía práctica de cinco claves para fortalecer la resiliencia financiera de los hogares: mapear con claridad los ingresos y egresos, estructurar un fondo de emergencia, auditar periódicamente las deudas, preparar presupuestos para múltiples escenarios y evitar gastos impulsivos. Sujeyny Gamboa, Jefatura de Relaciones Corporativas de la cooperativa, recalcó que la estabilidad económica se forja con anticipación mediante hábitos sostenidos en el tiempo, invitando a la población a aprovechar los cursos gratuitos disponibles en el Campus Virtual de Coopecaja.
La recta final del año inaugura una de las épocas de mayor dinamismo comercial, marcada por festividades familiares, cenas de temporada, intercambios de regalos y la esperada inyección de liquidez que representa el aguinaldo. Sin embargo, en un contexto económico donde casi 9 de cada 10 personas adultas en Costa Rica (87%) mantienen algún tipo de deuda y comprometen, en promedio, el 34% de su ingreso mensual a pagar pasivos —según la Tercera Encuesta Nacional de Endeudamiento de la Oficina del Consumidor Financiero (OCF)—, el dinero extra puede convertirse en una herramienta de orden financiero o en la puerta de entrada a una cuesta de enero asfixiante.
La masa monetaria que circula al cierre de año es de enorme magnitud: únicamente en el sector público, el Ministerio de Hacienda desembolsó en el ciclo previo cerca de ₡250.000 millones en aguinaldos a más de 232.000 trabajadores y pensionados. Al tratarse de un ingreso extraordinario que se percibe una sola vez cada doce meses, la cooperativa de ahorro y crédito Coopecaja hace un llamado preventivo a las familias para calcular números con calma en octubre y noviembre, asignando un destino formal a cada colón antes de que el ambiente festivo tome decisiones impulsivas.
Planificar antes de gastar: El antídoto contra la resaca financiera de inicio de año 🎯📝💡
El disfrute de las celebraciones navideñas no debe reñirse con la disciplina presupuestaria, sino sustentarse en ella para evitar contingencias en los primeros meses del ciclo venidero:
«Diciembre no tiene por qué ser el mes en que perdemos el control de nuestro dinero. La clave está en decidir qué vamos a hacer con el aguinaldo antes de recibirlo, y no después de gastarlo. Planificar no significa dejar de disfrutar; significa disfrutar sin que la factura nos persiga hasta marzo. El mejor regalo que podemos darnos este fin de año es empezar 2027 sin deudas nuevas. Un plan sencillo, hecho con calma en octubre o noviembre, vale más que cualquier promoción de diciembre» subrayó Sujeyny Gamboa, jefa de Relaciones Corporativas de Coopecaja.
Cinco claves para llegar a las fiestas con tranquilidad económica 📋🛡️💵
Para mantener la liquidez y evitar caer en créditos de consumo innecesarios, la entidad cooperativa propone una guía estructurada en cinco decisiones esenciales:
- Primero la lista, después la compra (Regla de las 24 horas): Detallar en un documento o en el celular cada gasto proyectado para noviembre y diciembre (cenas, ropa de estreno, paseos familiares, regalos y compromisos sociales). Al fijar un monto máximo por rubro se obtiene un techo presupuestario real. Ante tentaciones fuera de la lista, Coopecaja sugiere esperar 24 horas antes de pagar; si al día siguiente la necesidad persiste y encaja en los límites fijados, se procede.
- Repartir el aguinaldo antes de que ingrese a la cuenta: Dado que el pago patronal debe completarse en los primeros 20 días de diciembre, conviene aplicar la regla de los tercios:
- Un tercio destinado a la amortización de deudas caras y compromisos atrasados.
- Un tercio reservado para ahorro preventivo y costos operativos del primer trimestre.
- Un tercio para el disfrute y compras directas de la temporada navideña.
- Contemplar los compromisos de enero y el vencimiento del marchamo: Enero concentra obligaciones ineludibles como matrículas universitarias, colegiaturas, uniformes, útiles escolares e impuestos municipales. Asimismo, el pago del marchamo vence improrrogablemente el 31 de diciembre, por lo que su desembolso debe integrarse desde el inicio en el presupuesto y no dejarse como un imprevisto de última hora.
- Pasar la calculadora antes de deslizar la tarjeta: Con un tercio del salario ya atado al pago de créditos, asumir cuotas adicionales a mediano plazo compromete la capacidad de maniobra en febrero o marzo. Conviene analizar la Tasa Anual Efectiva, comisiones de desembolso y la letra menuda de compras «a tasa cero». Si la mensualidad se sufrirá al terminar las fiestas, el gasto no fue un beneficio real.
- Cerrar el año con metas y ahorro automatizado: Establecer un objetivo patrimonial concreto para el 2027 (constituir un fondo para imprevistos de tres meses, cancelar una tarjeta o programar unas vacaciones) y domiciliar un ahorro automático deducible desde la primera quincena de enero. La constancia del hábito pesa más que la cifra inicial.
El filtro de prioridades: Necesario, importante y prescindible 🔍🏷️☕
Para proteger el flujo de caja, Coopecaja recomienda someter cada recibo o intención de compra a un triaje estricto: lo necesario se honra de primero; lo importante se adapta a lo que quede en caja; y lo prescindible se costea únicamente si restan excedentes.
Asimismo, monitorear los gastos «hormiga» —cafés al paso, servicios exprés o pequeños obsequios no planificados— evita filtraciones silenciosas que, acumuladas en 30 días, pueden erosionar hasta un 15% del presupuesto mensual.
Construir un cierre de año sereno y previsor permite compartir momentos memorables en familia sin el estrés del sobreendeudamiento. Fortalecer la cultura del ahorro programado y el consumo consciente nutre un estilo de vida ordenado, prudente, solvente y profundamente comprometido con la estabilidad financiera de los hogares en Costa Rica.
Acerca de

Coopecaja, fundada el 28 de mayo de 1971, es una cooperativa de ahorro y crédito costarricense que nació para brindar protección económica y social a los trabajadores de la Caja Costarricense de Seguro Social. Sus fines principales incluyen ofrecer una amplia gama de servicios financieros, como ahorros, créditos y tarjetas, a sus asociados, así como proveer bienestar social mediante programas de ayuda económica, educación y actividades recreativas. La cooperativa se distingue por su modelo cooperativo, donde los asociados son dueños y participan en la toma de decisiones, beneficiándose de los excedentes generados.
