Cada 15 de junio, en el marco del Día Nacional contra el abuso, maltrato, marginación y negligencia hacia las personas mayores, es fundamental reflexionar sobre un derecho esencial: la autonomía de las personas adultas mayores.
Vivir de forma autónoma e independiente no es un privilegio, sino un derecho que permanece a lo largo de toda la vida. Desde la Asociación Gerontológica Costarricense (AGECO) trabajamos incansablemente para informar y resguardar este y otros derechos en la población mayor. Según el artículo 7 de la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, los Estados deben garantizar que las personas mayores puedan tomar decisiones, definir su proyecto de vida, y vivir de forma autónoma e independiente, respetando sus tradiciones, creencias y en igualdad de condiciones, además de facilitar los mecanismos para que ejerzan estos derechos plenamente (OEA, 2016).
Sin embargo, la persistencia de estereotipos que asocian la vejez con enfermedad, dependencia y anulación ha impactado negativamente el disfrute de este derecho. Esta visión reduccionista ha derivado en frecuentes abusos patrimoniales, psicológicos y físicos, incluso dentro del ámbito familiar. Muchas veces, en nombre del amor, se limita la autonomía mediante sobreprotección, vigilancia extrema o control, fundamentados en mitos sobre la vejez que la conciben como una etapa de insensatez y dependencia. Estas actitudes, aunque bien intencionadas, pueden ser altamente violentas y negadoras de la dignidad.
Surge entonces una pregunta clave: ¿cómo apoyar a la persona mayor que lo requiera sin caer en la negligencia, pero salvaguardando su autonomía? La respuesta está en entender que la autonomía combina la capacidad para decidir y la responsabilidad de asumir las consecuencias. Cuando existe un diagnóstico médico que afecta esta capacidad —como en ciertos tipos de demencia—, la familia debe actuar como soporte para proteger a la persona, sin dejar de preservar su autonomía en la medida de lo posible. Por ejemplo, evitar que alguien con deterioro cognitivo administre su medicación sin supervisión o maneje objetos peligrosos. En estos casos, la protección y el apoyo familiar son vitales.
En contraste, si la persona mayor no presenta alteraciones que comprometan su juicio o seguridad, no hay justificación para limitar su autonomía. Mantener esta autonomía asegura una vejez activa, digna y plena.
El apoyo respetuoso y efectivo se basa en el diálogo abierto y reflexivo, donde se reconozcan los derechos de las personas mayores a:
- Tomar sus propias decisiones y actuar con independencia.
- Elegir dónde y con quién vivir, sin que se les imponga un sistema de vida.
- Acceder progresivamente a servicios de asistencia domiciliaria, residencial y comunitaria que faciliten su inclusión y prevengan el aislamiento.
En Costa Rica, la Ley N° 9379, para la Promoción de la Autonomía Personal de las Personas con Discapacidad (2016), es un avance significativo. Esta normativa promueve el ejercicio pleno de la autonomía, permitiendo a quienes lo necesiten contar con asistentes personales o garantes para asegurar la igualdad jurídica y el respeto a sus decisiones, fortaleciendo así su derecho a una vida autónoma y con dignidad.
La verdadera vivencia del derecho a la autonomía implica reconocer que todas las personas, sin importar su edad o condición, tienen el derecho a decidir sobre su vida, o a recibir el apoyo necesario para hacerlo.

Fundada en 1980, es una organización no gubernamental (ONG) sin fines de lucro que desarrolla programas sociales y servicios para las personas mayores y sensibiliza acerca de la vejez y el envejecimiento mediante acciones propias y en coordinación con otras organizaciones y comunidades. AGECO impulsa acciones en diversos ejes fundamentales: salud, seguridad, educación, participación social y derechos humanos. Desarrolla talleres, capacitaciones, asesoría legal, materiales educativos, voluntariado, actividad física, encuentros culturales, literarios, teatrales, musicales y actividades para la convivencia social que propician espacios de diálogo, incidencia política, promoción de calidad de vida y bienestar y conciencia social. AGECO promueve una vejez con dignidad, el envejecimiento activo y con calidad de vida; y la defensa de los derechos humanos de las personas mayores. Sitio Web: www.ageco.org
