La psicóloga Katherine Herrera (Centro de Salud Bello Horizonte) advierte que sobreproteger y anular las decisiones del adulto mayor afecta su autoestima y salud mental
Especialista propone pautas prácticas para transitar hacia un acompañamiento empático que preserve la capacidad de decisión en tareas cotidianas, vestimenta, horarios y privacidad, asegurando un envejecimiento digno y saludable.
El proceso de envejecimiento transforma profundamente las dinámicas familiares, planteando el desafío constante de encontrar una convivencia armónica entre la atención médica, el cuidado físico y el respeto irrestricto a la independencia individual. En muchos hogares, guiados por el afecto genuino y el deseo de proteger, los familiares caen de manera involuntaria en un sesgo de sobreprotección: asumen la totalidad de las resoluciones cotidianas, sustituyendo el criterio personal de la persona mayor en decisiones tan básicas como sus horarios, su vestimenta, su alimentación o el empleo de su tiempo libre. Especialistas en psicología clínica advierten que anular la capacidad de elección merma la autoestima, deteriora el sentido de utilidad y acelera cuadros de frustración y aislamiento emocional.
Los riesgos invisibles de la sobreprotección y la anulación del criterio personal ⚠️📉🗣️
Desde el enfoque de la psicología del desarrollo, privar a una persona del ejercicio de su libre albedrío genera repercusiones directas en su salud mental y bienestar integral:
- Sentimiento de inutilidad y desvalorización: Al verse excluida de la gestión de su propia vida, la persona adulta mayor experimenta la sensación de convertirse en una carga pasiva, lo que vulnera su seguridad emocional.
- Aislamiento y frustración: La imposición de rutinas o decisiones no consultadas debilita los canales de comunicación dentro del hogar, propiciando el retraimiento social y el desánimo.
«Acompañar a una persona adulta mayor implica estar presentes para brindar apoyo sin despojarla de su voz ni de su capacidad para decidir sobre sus propias acciones. Cuando las familias asumen todas las decisiones por protección, invalidan y vulneran su autonomía, afectando así la autoestima de la persona. La intervención psicológica promueve la creación de espacios familiares seguros donde el adulto mayor continúe ejerciendo su autonomía, sintiéndose útil, independiente y plenamente escuchado en esta etapa de su vida»
Katherine Herrera,
psicóloga del Centro de Salud Bello Horizonte.
Pautas prácticas: Cómo transitar de la asistencia rígida al acompañamiento empático 📋🤝🌱
Para consolidar un entorno doméstico respetuoso y equilibrado, la especialista propone pautas concretas de interacción familiar orientadas a proteger la dignidad sin descuidar la seguridad:
- Consulta explícita y escucha activa: Preguntar de forma directa sus preferencias en aspectos cotidianos como la comida que desea disfrutar, las prendas que prefiere vestir, sus actividades de ocio y sus momentos de descanso, evitando suponer de antemano lo que «es mejor para ella».
- Preservación de tareas a su alcance: Permitir que continúe realizando actividades domésticas o personales de manera autónoma en la medida de sus capacidades físicas, adaptando los espacios y tiempos del hogar en lugar de asumir por completo esas labores, siempre resguardando su integridad física.
- Paciencia y respeto en la conversación: Otorgar el tiempo y las pausas necesarias para que exprese sus puntos de vista, relatos e ideas sin interrupciones precipitadas ni descalificaciones paternalistas.
- Respeto a la privacidad e intimidad: Salvaguardar su espacio personal y brindar auxilio únicamente cuando el adulto mayor lo solicite o cuando exista un riesgo objetivo comprobable.
«El acompañamiento en la adultez mayor exige transitar de una postura asistencialista hacia un modelo basado en la empatía y la preservación de la autonomía personal. Reconocer el valor de las vivencias del adulto mayor y respaldar su capacidad para tomar decisiones cotidianas no solo fortalece los vínculos afectivos dentro de la familia, sino que se consolida como una de las intervenciones más efectivas para garantizar un envejecimiento saludable, digno y caracterizado por un pleno bienestar psicológico» concluye Herrera.
Envejecer con dignidad significa mantener encendida la chispa de la propia identidad, sintiéndose parte activa de las decisiones que construyen el día a día. Escuchar con el corazón, validar la experiencia acumulada de nuestros mayores y respetar su libre albedrío enaltece los lazos intergeneracionales, nutriendo un estilo de vida familiar empático, cálido, respetuoso y profundamente humano en Costa Rica.
Acerca de

El Bello Horizonte Centro de Salud es una institución médica privada en Costa Rica que se especializa en la atención integral y el bienestar de la persona adulta mayor, así como en la recuperación postoperatoria. Con sedes en San José y servicios proyectados hacia zonas como Escazú, este centro destaca por ofrecer un modelo que combina la residencia geriátrica con un Centro Diurno, donde se enfocan en mejorar la calidad de vida de sus pacientes mediante programas de estimulación cognitiva, fisioterapia, nutrición y psicología. Su propuesta de valor se centra en el concepto de «envejecimiento saludable», brindando un ambiente familiar y seguro que integra servicios de enfermería las 24 horas y terapias especializadas para ralentizar la pérdida de autonomía y fortalecer las capacidades comunicativas de los adultos mayores.
