El Banco de Alimentos de Costa Rica lanzó la campaña ‘Cero Desperdicio + Sostenibilidad’ para rescatar 50 toneladas de alimentos durante octubre y noviembre de 2026.
Bajo la premisa de que un alimento no pierde su valor social cuando deja de tener valor comercial, el Banco de Alimentos de Costa Rica activó la campaña «Cero Desperdicio + Sostenibilidad» durante octubre y noviembre con la meta de rescatar 50 toneladas adicionales de productos y evitar que terminen en rellenos sanitarios. Con motivo del Día Mundial de la Alimentación, la organización destacó que en 2025 esta labor evitó más de 5.250 toneladas de CO₂ y 213 de metano al tiempo que abastece mensualmente 500.000 platos de comida a 44.000 personas mediante 365 ONG en 69 cantones; su Directora Ejecutiva, Yolanda Fernández, instó a las empresas a sumarse mediante donaciones oportunas de mermas estéticas o sobreinventarios y programas como ResCataR.
Un alimento no pierde su valor social ni nutricional cuando deja de tener salida en los anaqueles comerciales. Con esa convicción fundamental, el Banco de Alimentos de Costa Rica lanzó formalmente su campaña Cero Desperdicio + Sostenibilidad, una cruzada nacional que se extenderá durante octubre y noviembre de 2026 con el objetivo de recuperar 50 toneladas adicionales de productos aptos para el consumo, evitando que terminen injustamente desechados en rellenos sanitarios y transformándolos en platos de comida para poblaciones en condición de extrema vulnerabilidad.
La iniciativa confluye con dos efemérides determinantes: el Día Mundial de la Alimentación (conmemorado este 16 de octubre) y el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos (celebrado el 29 de septiembre). El llamado de atención evidencia que desechar comida no es solo perder producto; representa el desperdicio colosal de agua, suelo fértil, energía, embalajes, combustible y horas de trabajo humano empleados a lo largo de toda la cadena agrícola y logística.
El valor del rescate: Impacto ambiental medible y triple utilidad 🌍📉🍃
Durante 2025, el modelo de rescate del Banco de Alimentos demostró su solvencia técnica al evitar la emisión de aproximadamente 5.250 toneladas de dióxido de carbono ($CO_2$) y unas 213 toneladas de gas metano, potente gas de efecto invernadero que se libera cuando la materia orgánica entra en descomposición anaeróbica en los vertederos.
Esta labor genera un impacto integral en tres dimensiones:
- Impacto social: Nutre de forma digna a familias y sectores en desventaja socioeconómica.
- Impacto ambiental: Mitiga la huella de carbono y frena el colapso de los rellenos sanitarios.
- Impacto económico: Optimiza los inventarios y canaliza los recursos ya invertidos en la producción hacia causas de responsabilidad compartida.
«Entre las razones por las que algunos alimentos dejan de comercializarse se encuentran los cambios de empaque o presentación, daños cosméticos, sobreinventarios, sobreproducción, estacionalidad y la cercanía de la fecha de vencimiento. Los productos frescos y perecederos requieren especial atención debido a su vida útil limitada y a las condiciones necesarias para su almacenamiento y distribución» explicó Yolanda Fernández, Directora Ejecutiva del Banco de Alimentos de Costa Rica.

Una red que entrega 500.000 platos de comida al mes 🍲👧👦🤝
La estructura operativa de la organización actúa como un puente logístico seguro y transparente entre la empresa privada y las comunidades:
- Alcance mensual: La institución llega mensualmente a más de 44.000 personas, de las cuales 13.500 son niños y niñas.
- Presencia territorial: La cobertura se articula a través de más de 365 organizaciones sociales activas en 69 cantones del país, lo que equivale al reparto coordinado de alrededor de 500.000 platos de comida cada mes.
- Trazabilidad e inocuidad: Cada lote donado es sometido a estrictos procesos de recepción, revisión higiénica, clasificación técnica y control de trazabilidad para garantizar que llegue en perfectas condiciones de inocuidad.
Oportunidad empresarial: El programa ‘ResCataR’ y métricas verdes 🏢🏨🥗
Para alcanzar la meta de las 50 toneladas, el Banco alienta al sector corporativo a institucionalizar la donación dentro de sus estrategias de sostenibilidad mediante protocolos de identificación temprana de mermas comerciales, programas permanentes y voluntariado:
- Alianza gastronómica con ‘ResCataR’: Modelo pionero enfocado en rescatar alimentos preparados de hoteles, eventos y restaurantes que cumplen los estándares de bioseguridad.
- Medición del impacto ambiental para donantes: La entidad fortalece herramientas para reportar a cada empresa aliada no solo los kilos donados, sino el impacto social y las toneladas de gases de efecto invernadero evitadas, insumo clave para sus reportes de sostenibilidad y gobernanza.
Comprender que el alimento es vida y que los excedentes pueden convertirse en bienestar compartido dignifica nuestro trato con la naturaleza y con el prójimo. Respaldar iniciativas que combaten el desperdicio y redistribuyen la abundancia con rigor ético y trazabilidad nutre un estilo de vida consciente, solidario, sostenible y profundamente comprometido con el hambre cero en Costa Rica.
Acerca de

El Banco de Alimentos de Costa Rica es una organización no gubernamental y sin fines de lucro que opera desde 2012 con la misión de combatir el hambre, la desnutrición y el desperdicio de comida en el país. Su modelo funciona como un puente logístico solidario que recolecta, clasifica y distribuye alimentos y productos de primera necesidad —donados por empresas del sector agroindustrial, comercial y de consumo masivo que son 100% aptos para el consumo pero que no pueden comercializarse por temas de empaque o inventario— hacia una amplia red de organizaciones comunitarias legalmente constituidas, comedores infantiles, asilos de ancianos y albergues, beneficiando de forma recurrente a miles de personas en situación de vulnerabilidad y pobreza extrema en todo el territorio costarricense.
