Un informe conjunto de FIE, Mapfre y CAF reveló que América Latina y el Caribe sufre un desastre natural por semana, con casi 100.000 fallecidos y $360.000 millones en pérdidas acumuladas.
Un informe elaborado por la Fundación Iberoamericana Empresarial (FIE), Mapfre y CAF -banco de desarrollo de América Latina y el Caribe-, remitido a la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) de cara a la XXX Cumbre Iberoamericana en Madrid, reveló que la región registra en promedio un desastre natural semanal, acumulando en los últimos 50 años más de 100.000 víctimas mortales y pérdidas superiores a $360.000 millones de dólares. El documento, elaborado por Manuel Balmaseda, Ángel Melguizo y Víctor Muñoz, advierte que el 81% de los daños económicos carece de cobertura aseguradora, por lo que plantea un decálogo de resiliencia financiera que exige movilizar hasta $31.000 millones anuales en infraestructuras resistentes a huracanes e inundaciones, además de implementar alianzas público-privadas, bonos catastróficos y seguros paramétricos para agilizar la recuperación económica de los países afectados.
En una de las regiones con mayor biodiversidad del planeta, la aceleración del cambio climático y la recurrencia de fenómenos meteorológicos extremos están cobrando una factura económica y humana sin precedentes. A lo largo de los últimos 50 años, cuatro de cada 10 habitantes en América Latina y el Caribe han sido víctimas directas de huracanes, tormentas tropicales, inundaciones severas, sequías prolongadas, olas de calor extremo o incendios forestales. Este ritmo equivale a la ocurrencia de un desastre natural por semana, dejando un saldo trágico de cerca de 100.000 vidas perdidas e impactos patrimoniales que superan los $360.000 millones de dólares.
Más allá del daño inmediato en viviendas y carreteras, estos eventos interrumpen cadenas de suministro, frenan actividades productivas locales y obligan a los gobiernos a desviar presupuestos destinados a salud o educación hacia la atención reactiva de emergencias, comprometiendo la estabilidad fiscal, el crecimiento económico y la cohesión social.
Frente a esta coyuntura crítica, la Fundación Iberoamericana Empresarial (FIE), la aseguradora global Mapfre y CAF -banco de desarrollo de América Latina y el Caribe- presentaron el informe estratégico: “Hacia una Estrategia Iberoamericana de Respuesta a los Desastres de Origen Natural: Resiliencia, Seguro y Alianzas Público-Privadas”. El documento técnico, elaborado por los especialistas Manuel Balmaseda, Ángel Melguizo y Víctor Muñoz, fue remitido formalmente a la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) para su debate al más alto nivel en la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, prevista en Madrid los días 4 y 5 de noviembre de 2026.
La urgencia de blindar la infraestructura y cerrar la brecha aseguradora del 81% 🏗️📊💰
El estudio advierte que los países latinoamericanos han logrado progresos notables en materia de protección civil, monitoreo satelital, alertas tempranas y protocolos de evacuación ciudadana. No obstante, este andamiaje resulta insuficiente si no va acompañado de una segunda línea de defensa basada en la resiliencia financiera:
- Inversión en adaptación: El informe calcula que la región necesita invertir hasta $31.000 millones de dólares anuales en infraestructuras resilientes capaces de soportar embates de inundaciones y huracanes, además de movilizar otros $15.000 millones de dólares adicionales de aquí a 2030 para la gestión integral del riesgo.
- Brecha de desprotección del 81%: En la actualidad, el 81% de las pérdidas económicas derivadas de eventos catastróficos en América Latina carece de cobertura aseguradora, obligando a los damnificados y al Estado a absorber la totalidad de los costos de reconstrucción.
- Esquemas de liquidez por severidad: Para emergencias recurrentes y de menor impacto relativo, los expertos aconsejan recurrir a fondos de contingencia y reservas presupuestarias; mientras que para fenómenos catastróficos de gran magnitud se vuelve indispensable transferir el riesgo mediante seguros, reaseguros, pólizas paramétricas y bonos catastróficos (cat bonds) que garanticen desembolsos automáticos tras el desastre.


El Decálogo de Acción: Principios para la Cumbre Iberoamericana 📜🤝🎯
Con el objetivo de transformar los diagnósticos en políticas públicas viables y medibles, los autores estructuraron una hoja de ruta de diez mandatos para que las naciones iberoamericanas adopten esquemas preventivos conjuntos:
- Prioridad de Estado: Convertir la resiliencia financiera y la gestión del riesgo en una política pública transexenal vinculante.
- Cierre de brechas: Facilitar el acceso de familias vulnerables y pymes a coberturas contra catástrofes eliminando barreras de costo y distribución.
- Foco en activos críticos: Priorizar el aseguramiento y la protección de redes viales, puentes, puertos, hospitales y servicios esenciales cuya paralización paralice la economía.
- Alianzas público-privadas formales: Diseñar marcos normativos claros que aprovechen la capacidad técnica, la analítica predictiva y la solvencia del sector privado asegurador.
- Sostenibilidad de las primas: Mantener tarifas viables y coberturas continuas en el tiempo frente a riesgos climáticos crecientes.
- Desembolsos ágiles y verificables: Garantizar liquidaciones expeditas, transparentes e inmediatas de fondos para iniciar obras sin dilaciones burocráticas.
- Innovación tecnológica: Emplear sensores satelitales, analítica de datos e inteligencia geoespacial para acelerar la comprobación de daños y ampliar el alcance paramétrico.
- Cultura de prevención: Condicionar la suscripción de coberturas al cumplimiento estricto de códigos de construcción antisísmica, planes de ordenamiento territorial y mitigación de cuencas.
- Estándares compartidos: Crear marcos técnicos y metodologías homologadas en el espacio iberoamericano.
- Multilateralismo flexible: Articular convenios regionales adaptados a la capacidad fiscal y geográfica de cada nación.
El informe completo se encuentra a disposición pública para consulta y descarga en el portal institucional www.mapfre.com.
Asumir la preparación ante desastres naturales como un deber técnico, financiero y preventivo resguarda el patrimonio edificado y salva vidas vulnerables. Promover ciudades resilientes, seguros accesibles y políticas públicas inteligentes nutre un estilo de vida consciente, solidario, ordenado y profundamente comprometido con el bienestar de las comunidades y la sostenibilidad de Costa Rica y toda América Latina.
Acerca de

MAPFRE Costa Rica está conformada por un equipo multinacional que trabaja por avanzar constantemente en el servicio y desarrollar la mejor relación con sus clientes, distribuidores, proveedores, accionistas y sociedad en el país. En Costa Rica, MAPFRE abre sus puertas en el año 2009. Actualmente, en el país, opera en los ramos de Vida, Gastos Médicos, Ramos Generales, Automóviles y Fianzas. MAPFRE es la cuarta aseguradora privada de Costa Rica, con una cuota del 4,89% en el mercado más concentrado de Latinoamérica. Además, su cuota de mercado sin obligatorios es de 6,39%.
