¿Cuándo fue la última vez que te vacunaste? Es una pregunta que todos deberíamos hacernos regularmente.
Si bien es cierto que la atención a los esquemas de vacunación suele ser más rigurosa en la infancia, es importante recordar que la inmunización es un proceso continuo que abarca toda la vida, tanto para niños como para adultos.
En la Semana Mundial de la Inmunización, que se celebra del 20 al 27 de abril, se destaca la importancia de mantener al día las vacunas. Victoria Brenes, Directora Ejecutiva de Fedefarma, enfatiza que la vacunación es una medida preventiva fundamental que actúa como un escudo para la salud pública. «Las enfermedades prevenibles por vacunación suelen ser altamente contagiosas, por lo que descuidar la inmunización pone en peligro a toda la comunidad y la salud de los países», advierte.
A pesar de los grandes avances en salud mundial gracias a la vacunación, en años recientes se ha observado una disminución en las tasas de vacunación y un estancamiento en la cobertura. Esto se atribuye en parte a desafíos de acceso, pero también a la proliferación de desinformación sobre las vacunas. Para revertir esta tendencia, la Organización Mundial de la Salud insta a reforzar las campañas de vacunación y llevar las vacunas a donde están las personas, como centros educativos y comunidades.
El doctor Luis Francisco Cordero, Director de Asuntos Médicos de la Farmacéutica MSD, destaca el impacto significativo de la vacunación en la salud comunitaria, equiparable solo a la potabilización del agua. «Las vacunas salvan vidas y es responsabilidad de todos sensibilizarnos ante las campañas de vacunación», subraya.
Los programas de vacunación para adultos representan una inversión inicial que puede generar hasta 19 veces su valor en beneficios, según la Federación Internacional de la Industria Farmacéutica (IFPMA). Esto no solo beneficia a los sistemas de salud, sino también a la productividad económica y la resiliencia de las sociedades.
Dado el crecimiento demográfico, donde la población adulta está en aumento, es crucial que todos los adultos mantengan sus vacunas al día. Con el riesgo creciente de importación de virus y el resurgimiento de enfermedades erradicadas como el sarampión, la vacunación se convierte en una herramienta indispensable para proteger la salud pública.
Algunos países, como Costa Rica, han logrado mejorar las tasas de vacunación mediante campañas innovadoras y un trabajo conjunto entre instituciones de salud. Gracias a estos esfuerzos, se ha logrado cambiar la epidemiología de varias enfermedades, reduciendo su incidencia y mortalidad.
En conclusión, mantener al día el esquema de vacunación es esencial para proteger nuestra salud y la de nuestra comunidad. Es una medida preventiva simple pero poderosa que puede salvar vidas y fortalecer nuestras sociedades.
