El “apagón educativo”, provocado por la pandemia de COVID-19, ha tenido un impacto significativo en la salud mental de docentes y estudiantes.
Según el Noveno Informe del Estado de la Educación, un 78% de los docentes afirma haber sentido afecciones en su salud mental, y un 90% de los educadores no ha recibido capacitación específica para abordar las necesidades de salud mental de los estudiantes tras la pandemia.
El Observatorio de la Educación de la Universidad Americana (UAM) analizó la percepción de los profesores sobre el impacto del “apagón educativo”. Este término se refiere a los efectos en la educación debido a las medidas de contención del COVID-19, que incluyeron el cierre de centros educativos y el cambio a métodos de enseñanza a distancia, virtuales e híbridos.
Impacto en los Docentes
El 78% de los docentes encuestados afirmó que su salud mental se vio afectada, experimentando ansiedad, preocupación e insomnio. Un 47% indicó que la pandemia afectó su manera de enseñar, y el 67% percibió un aumento en los niveles de estrés, calificándolos entre 8 y 10 en una escala de 10.
“Los resultados exponen una realidad preocupante. La salud mental de la comunidad educativa está en riesgo y es crucial abordar estas necesidades”, explicó Margarita Chaves, Coordinadora del Observatorio de la Educación de la UAM.
Impacto en los Estudiantes
El 65.1% de los docentes percibe un impacto significativo en la salud mental de sus estudiantes. Un informe anterior de la UAM señaló que en 2023 el MEP atendió 824 llamadas de primeros auxilios psicológicos y apoyos emocionales a través de la línea “Aquí estoy”.
El 93% de los educadores ha observado cambios en el comportamiento o rendimiento académico de los estudiantes relacionados con su salud mental. Un 86% ha notado un incremento en la prevalencia de trastornos de ansiedad o depresión entre los estudiantes desde la pandemia. Sin embargo, solo un 57% califica el acceso de los estudiantes a recursos de apoyo para su salud mental como “regular”.
Falta de Capacitación
Solo un 10% de los educadores ha recibido capacitación específica para abordar las necesidades de salud mental de los estudiantes post-pandemia. “Es fundamental no limitarse a analizar los efectos del ‘apagón educativo’ en el rendimiento académico. Debemos abordar las necesidades actuales de salud mental, ya que están generando un impacto significativo y duradero en el desarrollo integral de los estudiantes”, agregó Chaves.
Los especialistas de la UAM subrayan la necesidad urgente de atender las necesidades emocionales y psicológicas de los estudiantes y docentes, proporcionando los recursos de apoyo necesarios para manejar las secuelas de la pandemia.
